Mucho antes de que Australia autorizara en 2023 un acceso limitado a la psilocibina para la depresión resistente, Melbourne vivió una intensa etapa de terapia asistida con psicodélicos. Un extenso artículo del investigador Jonathan Carmichael en la revista Kahpi reconstruye ese período, entre 1955 y 1975, a partir de archivos, reportajes y el testimonio de una paciente de la época.

El pionero Lance Whitaker

Uno de sus protagonistas fue el psiquiatra Lance Howard Whitaker, que empezó a trabajar con LSD en 1954 tratando a veteranos que regresaban de la guerra de Corea y que llegó a viajar a Basilea para conocer en persona a Albert Hofmann.

Consultor en el hospital privado Newhaven, en Kew, usó LSD y psilocibina de forma habitual en su práctica. Un reportaje de 1990 del programa Four Corners lo señaló como una figura clave en la difusión del LSD en Victoria, que ganó fama de ser el estado «alucinógeno» del país.

Regulación, retirada y regreso

En 1964 la Ley de Venenos de Victoria reservó estas sustancias para psiquiatras con licencia. En 1966, en plena reacción contra el LSD, Sandoz dejó de distribuir LSD y psilocibina en Australia. El lobby de Whitaker y otros médicos logró que el laboratorio volviera a enviarlos para psiquiatras calificados, aunque una revisión del Departamento de Salud de 1967 advirtió sobre fallas en su almacenamiento.

Tras la Convención de la ONU sobre Sustancias Sicotrópicas de 1971, la presión política creció y en 1975 el uso terapéutico del LSD quedó prohibido en Australia.

El testimonio de Evelyn Harrison

El artículo recoge la voz de Evelyn Harrison, nacida en 1932, que a los 91 años relató su tratamiento con psilocibina en Melbourne entre 1964 y 1972, al que llegó buscando entender la depresión que sentía tras el nacimiento de su hija.

Formó parte de un grupo experimental de unas diez personas que combinaba sesiones con la sustancia, terapia individual y largas jornadas de terapia grupal. Los pacientes rara vez sabían qué sustancia o dosis recibirían. Su relato, mayormente positivo, aporta una mirada que falta en buena parte de la literatura de aquellos años.

La sombra de Newhaven

Esa historia convive con un lado oscuro. Hacia 1965, el hospital Newhaven quedó bajo la influencia de Anne Hamilton-Byrne, líder de la secta conocida como The Family, que usó LSD fuera de todo marco clínico. Según Harrison, su psiquiatra trasladó a su grupo de terapia a otro lugar para alejarlo de esas prácticas.

Para Carmichael, recordar ambos lados es clave hoy: el potencial terapéutico de estas sustancias y el daño que causa su mal uso.

Fuente: Kahpi

Foto: #tram #australia #Melbourne #vintage #blur por Nikhil Sachdeva (CC BY 2.0).