En un hito histórico para la psiquiatría europea, Alemania ha puesto en marcha el primer programa de uso compasivo de psilocibina reconocido oficialmente en toda la Unión Europea. El regulador de medicamentos alemán, el BfArM, autorizó el año pasado a dos centros clínicos para administrar este compuesto psicodélico a pacientes con depresión resistente al tratamiento: la Clínica OVID de Berlín, un centro privado en la capital, y el Instituto Central de Salud Mental (CIMH) de Mannheim, un hospital público de referencia.
Los primeros pacientes ya están recibiendo tratamiento
La puesta en marcha del programa no ha sido sencilla. Lea Mertens, investigadora y psicoterapeuta que trabajó en el estudio EPIsoDE —cuyos resultados se publicaron en revistas de primer nivel como JAMA Psychiatry— y la doctora Andrea Jungaberle, codirectora de la Clínica OVID junto al doctor Gerhard Gründer, explicaron en el marco de la Conferencia Interdisciplinar sobre Investigación Psicodélica (ICPR), celebrada en Haarlem, los desafíos y avances del programa en sus primeras semanas de funcionamiento.
Según Jungaberle, en OVID Berlin la administración de psilocibina se realiza en el contexto de una estancia en hospital de día, lo que permite que el tratamiento quede cubierto por el copago habitual de los seguros privados. La clínica ha alcanzado además un acuerdo con la mayor aseguradora privada alemana para agilizar las aprobaciones, de forma que los pacientes puedan obtener respuesta en menos de una semana una vez que se acredita la indicación médica.
El modelo público: Mannheim y los retos de un hospital de gran escala
El panorama es algo diferente en el CIMH de Mannheim, donde la lógica de un hospital público general implica más capas de burocracia. Sin embargo, el interés es enorme: más de 700 pacientes han expresado ya su deseo de participar en el programa, lo que refleja la magnitud de la demanda no satisfecha para personas con depresión que no ha respondido a los tratamientos convencionales.
Mertens señaló que el objetivo en Mannheim es ofrecer el tratamiento en régimen ambulatorio, lo que facilitaría la cobertura por parte del seguro público. Para ello están esperando la autorización específica del BfArM, convencidos de que la base científica existente —especialmente los datos del estudio EPIsoDE— es suficiente para avalar esta modalidad. Si el permiso llega, la accesibilidad del tratamiento para pacientes sin seguro privado mejoraría de forma considerable.
Las ventajas del modelo de uso compasivo frente a los ensayos clínicos
Una de las razones por las que el programa despierta tanto interés entre la comunidad científica es que el uso compasivo ofrece flexibilidades que los ensayos clínicos tradicionales no permiten. Los criterios de inclusión son menos restrictivos, lo que hace posible tratar a pacientes que quedarían excluidos de un estudio por tener comorbilidades u otras características que los protocolos de investigación suelen descartar. Esto también significa que los datos que se generen serán representativos de una población clínica real, lo que tendrá un gran valor para informar las políticas de salud del futuro.
Además, el esquema de uso compasivo permite que los profesionales vayan adaptando sus protocolos de preparación, acompañamiento e integración psicoterapéutica a medida que acumulan experiencia clínica directa, algo que los rígidos marcos de los ensayos controlados dificultan.
Un modelo que Europa mirará de cerca
El lanzamiento del programa alemán llega en un momento en que otros países europeos observan con atención los avances de la investigación psicodélica. Los Países Bajos ya cuentan con una larga tradición de centros de retiro con trufas psilocíbicas, aunque sin un marco regulatorio clínico equivalente. El modelo alemán —que combina supervisión médica estricta, cobertura aseguradora y generación sistemática de evidencia— podría convertirse en una referencia para futuros programas en la región.
Para la comunidad de profesionales de la salud mental, la noticia representa un avance significativo: por primera vez en la Unión Europea, pacientes con depresión grave que no han respondido a otros tratamientos tienen acceso legal y supervisado a la terapia asistida con psilocibina. El camino aún es largo, pero los primeros pasos ya se han dado.
Fuente: Psychedelic Alpha – Psilocybin Compassionate Use in Germany (16 junio 2026)