El 18 de abril de 2026 marcó un hito en la política de salud mental de Estados Unidos: el presidente Donald Trump firmó un decreto ejecutivo con el objetivo de acelerar la investigación, la regulación y el acceso a tratamientos basados en sustancias psicodélicas. La orden, que ha sorprendido a muchos por provenir de una administración históricamente conservadora en materia de drogas, ha sido recibida con cautela pero también con esperanza por la comunidad científica y los defensores de estas terapias.

¿Qué establece el decreto?

El texto de la orden ejecutiva articula varias medidas concretas. En primer lugar, ordena a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) que otorgue bonos de prioridad nacional —los llamados «Commissioner’s National Priority Vouchers»— a los fármacos psicodélicos que ya hayan recibido la designación de Terapia Revolucionaria para el tratamiento de enfermedades mentales graves. Esta figura acelera el proceso de revisión regulatoria.

En segundo lugar, el decreto insta a la FDA y a la Agencia de Control de Drogas (DEA) a establecer una vía de acceso para pacientes que cumplan ciertos requisitos, permitiéndoles acceder a fármacos psicodélicos en fase de investigación —incluidos los compuestos de ibogaína— que estén bajo revisión federal y hayan superado los requisitos básicos de seguridad, todo ello al amparo de la Ley de Derecho a Probar (Right to Try Act).

Finalmente, la orden requiere que el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) destine al menos 50 millones de dólares a través del programa ARPA-H para cofinanciar iniciativas estatales orientadas a avanzar en la investigación psicodélica para poblaciones con enfermedades mentales graves.

La motivación: los veteranos y la crisis de salud mental

El impulso de Trump hacia los psicodélicos está directamente vinculado a la crisis de salud mental que afecta a los veteranos estadounidenses. El TEPT, la depresión severa y las adicciones son problemas devastadores para este colectivo, y los tratamientos convencionales frecuentemente resultan insuficientes. En este contexto, las terapias asistidas con psicodélicos han generado evidencia preliminar muy esperanzadora, lo que ha llamado la atención de sectores conservadores que antes rechazaban estas sustancias de plano.

El movimiento «Veterans for Psychedelic Healing» ha tenido un papel relevante en esta evolución política, logrando que legisladores de ambos partidos reconozcan el potencial terapéutico de estas sustancias más allá del debate cultural sobre las drogas.

Reacciones y debates

La orden ejecutiva ha generado debates tanto en el ámbito académico como en el político. Expertos de la Universidad de Harvard como I. Glenn Cohen y Mason Marks señalaron que si bien el decreto supone un paso adelante, persisten importantes barreras de acceso relacionadas con el costo de los tratamientos, la disponibilidad de profesionales capacitados y la cobertura de los seguros médicos. También advierten sobre la necesidad de garantizar que la aceleración regulatoria no sacrifique el rigor científico.

Por otro lado, organizaciones como MAPS (Asociación Multidisciplinar de Estudios Psicodélicos) han celebrado la medida como un reconocimiento institucional de décadas de investigación rigurosa. Para el campo de los psicodélicos, que durante décadas operó en los márgenes de la ciencia convencional, el respaldo de la Casa Blanca representa un cambio de paradigma sin precedentes.

Un fenómeno con repercusión global

Lo que ocurre en Estados Unidos siempre tiene eco internacional. En América Latina, donde países como Brasil, Perú y Colombia tienen una relación histórica con plantas maestras como la ayahuasca, esta apertura regulatoria podría abrir conversaciones sobre marcos legales propios. En España, el debate sobre la regulación de la terapia psicodélica también gana fuerza entre psiquiatras y psicólogos que llevan años siguiendo la literatura científica anglosajona.

Fuente: The White House / PBS NewsHour – https://www.whitehouse.gov/presidential-actions/2026/04/accelerating-medical-treatments-for-serious-mental-illness/