Un nuevo estudio publicado en junio de 2026 arroja luz sobre el uso de psicodélicos en contextos colectivos —ceremonias terapéuticas, festivales de música electrónica, rituales guiados— como herramienta para procesar el trauma infantil.
Los investigadores analizaron datos de adultos con historial de maltrato o negligencia en la infancia que habían participado en experiencias psicodélicas grupales con intención terapéutica. Los resultados muestran que estas experiencias —cuando se realizan con una mentalidad orientada a la sanación— se asocian a reducciones duraderas en síntomas de trauma, menor vergüenza y mayor sentido de conexión con los demás.
El estudio diferencia entre el uso con intención terapéutica y el uso recreativo sin ese enfoque, encontrando que la intención y el contexto (set and setting) predicen en gran medida la calidad del resultado. Los participantes con mayores mejoras fueron quienes acudieron con objetivos de autoconocimiento o sanación emocional, en entornos con cierta estructura de apoyo colectivo.
Los investigadores advierten que el estudio es observacional, sin grupo control, y los participantes son una muestra autoseleccionada. Sin embargo, la magnitud de los efectos reportados justifica el diseño de ensayos clínicos controlados que pongan a prueba estas intervenciones en contextos grupales. El hallazgo también tiene implicaciones para las políticas de reducción de daños en ceremonias y festivales.
Traducido desde PsyPost