El Comité de Seguridad Pública de la Asamblea de California dio luz verde el 29 de junio de 2026 al proyecto de ley SB 58, impulsado por el senador Scott Wiener, que busca legalizar la posesión personal de una serie de sustancias psicodélicas de origen natural. La normativa, que ya había sido aprobada por el Senado estatal, avanza ahora hacia una votación en el pleno de la Asamblea.
Qué sustancias cubre el proyecto
SB 58 permitiría a los adultos mayores de 21 años poseer, preparar, obtener, transferir y transportar cantidades específicas de psilocibina, psilocina, DMT, ibogaína y mescalina para uso personal. A diferencia de versiones anteriores de la legislación de Wiener, la propuesta actual excluye deliberadamente a sustancias sintéticas como el LSD y el MDMA, concentrándose en compuestos de origen vegetal y fúngico.
Una enmienda clave sobre el uso facilitado
El 29 de junio, el propio comité introdujo una enmienda que retrasa la parte más delicada del proyecto: la posibilidad de un uso facilitado o acompañado de estas sustancias —es decir, ceremonias o sesiones guiadas por un tercero— quedará en suspenso hasta que el estado desarrolle un marco regulatorio específico para ese tipo de práctica terapéutica. En la práctica, esto significa que, de aprobarse, la ley legalizaría primero la posesión y el uso personal, dejando para más adelante la creación de un sistema de licencias para facilitadores, similar en espíritu al que ya existe en Oregon y Colorado.
El contexto político
California ya vivió un intento similar en 2023, cuando el gobernador Gavin Newsom vetó una versión anterior de la propuesta de Wiener alegando falta de protocolos de seguridad y de un marco regulatorio claro. La versión 2026 de SB 58 parece haber sido diseñada, en parte, para responder a esas objeciones: al separar la despenalización de la posesión personal del uso facilitado, sus impulsores buscan reducir los riesgos que preocupaban al gobernador y a sectores más cautelosos de la Asamblea.
Próximos pasos
El proyecto todavía debe superar una votación en el pleno de la Asamblea y, eventualmente, regresar al Senado si sufre modificaciones adicionales, antes de llegar al escritorio del gobernador. Organizaciones de política de drogas como Drug Policy Alliance han celebrado el avance, mientras que asociaciones de fiscales y algunos legisladores republicanos han expresado reservas sobre los efectos de una despenalización estatal mientras estas sustancias siguen clasificadas como ilegales a nivel federal.
Fuente: Marijuana Moment