Un nuevo estudio publicado en mayo de 2026 en la revista Nature Communications, liderado por investigadores de la Universidad de California en San Francisco (UCSF), documentó cómo una sola dosis alta de psilocibina reorganiza la actividad y la estructura del cerebro humano durante al menos un mes, incluso en personas que nunca antes habían probado un psicodélico.

Un diseño exploratorio poco común

El equipo reclutó a 28 voluntarios sanos, sin experiencia previa con psicodélicos, y les administró 25 miligramos de psilocibina en un ensayo controlado con placebo. Antes y después de la dosis, los investigadores usaron electroencefalografía (EEG) y resonancia magnética (MRI) para rastrear los cambios cerebrales desde una hora hasta un mes después de la sesión, una ventana de seguimiento inusualmente amplia para este tipo de estudios.

El cerebro se vuelve más «entrópico»

Durante el efecto agudo de la sustancia, los investigadores observaron un aumento en la entropía de la señal cortical —es decir, una actividad cerebral más variable e impredecible— junto con una caída en la potencia de las ondas alfa, un patrón ya asociado en estudios previos con estados de conciencia alterados. Lo novedoso es que el grado de esa entropía durante el viaje predijo cuánta introspección o autoconciencia emocional reportaron los participantes al día siguiente, y ese nivel de introspección, a su vez, anticipó mejoras en su bienestar psicológico semanas después.

Cambios estructurales que persisten un mes

Más allá del efecto agudo, las imágenes de tensor de difusión (DTI) tomadas un mes después de la dosis revelaron una disminución de la difusividad axial en tractos que conectan la corteza prefrontal con regiones subcorticales, un cambio que se correlacionó con una menor modularidad de las redes cerebrales medida por resonancia funcional en ese mismo período. En otras palabras, distintas regiones del cerebro parecían comunicarse entre sí de forma menos compartimentada un mes después de la experiencia psicodélica.

Por qué importa para la depresión y la ansiedad

Aunque el estudio se realizó en voluntarios sanos y no en pacientes clínicos, los autores sostienen que esta cadena de eventos —mayor entropía aguda, más introspección al día siguiente, mejor bienestar semanas después y cambios estructurales sostenidos— podría ayudar a explicar por qué una sola sesión de psilocibina produce beneficios terapéuticos duraderos en depresión, ansiedad y adicciones, un misterio que hasta ahora los científicos solo podían describir a través de cuestionarios de autorreporte sin un correlato biológico tan detallado.

Fuente: Nature Communications