A veces la historia de un disco es más extraña que su música. En 2026, un coleccionista encontró en una tienda de objetos usados en Canadá un acetato de audio maltrecho, marcado apenas con «Lado 1» y «Lado 2», por el equivalente a unos pocos dólares. Lo que contenía esa grabación de casi seis décadas de antigüedad terminó convertido en un disco editado este año por un sello especializado en rescates psicodélicos que recientemente reseñó la revista Psychedelic Scene Magazine.
Un hallazgo de casetera
Marcus Pollard, coleccionista de discos, describe su propio criterio de búsqueda como una preferencia por lo que «no es normal»: cuanta menos información trae un disco, más atractivo le resulta. Así llegó al acetato que, al reproducirlo, reveló grabaciones de una banda de garage-psicodelia formada por un grupo de adolescentes de Nanaimo, en la isla de Vancouver, fascinados por The Beatles. Al principio, Pollard creyó haber encontrado grabaciones inéditas de The Painted Ship, un grupo de culto entre coleccionistas de música garage de mediados de los años sesenta.
Medio siglo de silencio
La historia completa de la banda, bautizada The Glass Cage, se reconstruyó recién décadas después: una sola jornada de grabación en 1968, seguida de un vacío de 58 años hasta que ese acetato volvió a sonar. El sello discográfico, especializado en rescatar joyas perdidas del rock psicodélico norteamericano, decidió editar el material completo en vinilo bajo el título «Where Did the Sunshine Go?».
Lo mejor del disco
Según la reseña, el punto más alto del álbum es su tema título: una pieza en tono menor de cinco minutos que, a mitad de camino, gira hacia una sección de inspiración oriental cargada de atmósfera. El sello describe ese giro como un viaje «a través del desierto». El disco incluye además una versión de «Outside Woman Blues», popularizada por Cream apenas un año antes de la grabación original, y un fragmento de 31 segundos llamado «Outro» que la banda usaba como cortina musical durante los descansos de sus ensayos.
Por qué importa un hallazgo así
Historias como la de The Glass Cage alimentan un nicho de coleccionismo que sigue encontrando, medio siglo después, grabaciones perdidas de la contracultura psicodélica de los años sesenta. Cada hallazgo de este tipo no solo rescata música: reconstruye fragmentos de la escena under que floreció en pueblos pequeños de Norteamérica, lejos de los grandes centros de la psicodelia de la época como San Francisco o Londres.
Fuente: Psychedelic Scene Magazine
Foto: chocolatedazzles (Flickr, CC BY 2.0)