La banda belga de rock psicodélico y blues Triggerfinger presentó «Tarmac», su primer álbum de estudio en diez años, grabado entre Amberes y Los Ángeles junto al productor Mitchell Froom. El disco llega después de un período de silencio marcado por proyectos paralelos, una salida y, finalmente, la muerte de uno de sus integrantes históricos.
Una década de caminos separados
Desde la publicación de «Colossus» en 2016, los miembros de Triggerfinger tomaron rumbos distintos. El baterista Mario Goossens formó la banda SLOPER junto a Cesar Zuiderwijk, batería de Golden Earring, y grabó dos discos con ese proyecto, mientras que el guitarrista y cantante Ruben Block editó en 2022 su álbum solista «Looking to Glide».
Una pérdida que marcó el regreso
El bajista Paul, tercer integrante histórico del trío, dejó la banda en 2023; su último show con Triggerfinger, en la sala Ancienne Belgique de Bruselas, quedó registrado en el disco en vivo «Faders Up 3». Paul murió en octubre de 2025, tras un largo período de enfermedad. «Tarmac» llega, entonces, en un momento de reconfiguración real para la banda.
Un trío que ya no es trío
Triggerfinger hoy tiene como núcleo a Block y Goossens, acompañados en los shows en vivo por el guitarrista Geoffrey Burton, cuya trayectoria incluye colaboraciones con Grace Jones e Iggy Pop. La formación cambió, pero según describen quienes ya escucharon el disco, el sonido conserva la base de guitarras filosas y groove pesado que caracterizó a la banda desde sus inicios.
Mirar hacia adelante sin borrar el pasado
Lejos de convertirse en un ejercicio de nostalgia, «Tarmac» evita detenerse demasiado en la historia de la banda. El disco mantiene la identidad sonora reconocible de Triggerfinger —mucha guitarra, energía cruda, raíces en el blues y el rock psicodélico— pero también deja espacio para que la nueva configuración del grupo encuentre su propio lugar. Para una banda que perdió a uno de sus miembros fundadores poco antes de terminar de dar forma a este disco, «Tarmac» funciona como un cierre y una continuidad al mismo tiempo: la prueba de que el proyecto puede seguir existiendo, transformado, después de una pérdida que podría haber significado fácilmente el final.
Fuente: It’s Psychedelic Baby Magazine