El Chacruna Institute for Psychedelic Plant Medicines, uno de los espacios de referencia en investigación y divulgación sobre plantas psicoactivas, cumple diez años, y decidió celebrarlo con una conversación pública que resume buena parte de su identidad: un panel sobre género, sexualidad y psicodélicos que reúne a su directora ejecutiva, la antropóloga Bia Labate, con investigadoras, terapeutas y colectivos queer e indígenas.

Una década de expandir la conciencia y la equidad

El encuentro, llamado «Queering Psychedelics» en referencia al libro homónimo coeditado por Labate, propone que ampliar la conciencia y ampliar la equidad son parte del mismo proyecto. Según la convocatoria del instituto, durante estos diez años Chacruna impulsó la idea de que el campo psicodélico no puede desentenderse de la justicia social, y que amplificar voces marginadas y cuestionar sistemas de exclusión es tan parte del trabajo como la investigación farmacológica o antropológica.

Voces académicas y comunitarias en el mismo escenario

Junto a Labate participan Clancy Cavnar, psicóloga clínica y cofundadora de Chacruna, y Paulina Valamiel, socióloga especializada en las dinámicas transnacionales de la ayahuasca, el género y la sexualidad dentro del Santo Daime. A ellas se suman el Queer Sol Collective, un colectivo indígena-queer de San Diego que trabaja desde metodologías originarias y perspectivas ecológicas; Mikaela de la Myco, fundadora de un proyecto de investigación ciudadana sobre madres que consumieron psilocibina durante el embarazo y la lactancia; y la Queer Psychedelic Society, un espacio pensado para que personas LGBTQIA+ puedan crecer, sanar y conectar dentro de la comunidad psicodélica más amplia.

Un programa pensado para el intercambio

El evento no se limita a exposiciones: después de las presentaciones centrales sobre una década de cultura psicodélica queer, habrá espacios específicos sobre cómo construir relaciones seguras con los psicodélicos y una sesión de té y movimiento dedicada a celebrar cuerpos y plantas «bisexuales» en sentido botánico y simbólico. El cierre incluye una ronda de preguntas abierta con todas las personas panelistas y un momento de encuentro comunitario, en la línea de los eventos que Chacruna suele organizar: tan educativos como vinculares.

Por qué esta conversación importa para el campo psicodélico

Bia Labate, doctora en antropología social por la UNICAMP y asesora de organizaciones como el Heroic Hearts Project o el MAPS, viene sosteniendo desde hace años que la protección de las plantas sagradas y la amplificación de comunidades marginadas dentro de la ciencia psicodélica son parte de un mismo compromiso. El aniversario de Chacruna funciona, así, como una síntesis de ese recorrido: diez años en los que un instituto nacido para estudiar plantas de poder terminó convirtiéndose también en una plataforma donde colectivos indígenas y queer discuten, codo a codo con académicos, qué lugar quieren ocupar en el futuro de esta disciplina.

Fuente: Chacruna Institute