Un nuevo estudio sugiere que la forma en que una persona se habla a sí misma durante una sesión con psilocibina podría anticipar si logrará mantenerse abstinente del alcohol meses después. La investigación, publicada en el Journal of Affective Disorders y reseñada por PsyPost, analizó las transcripciones de sesiones de un ensayo clínico sobre psilocibina y trastorno por consumo de alcohol.
Una pista inesperada
¿Qué distingue a quienes logran dejar de beber después de una terapia con psilocibina de quienes no? Según el estudio, la respuesta podría estar menos en la intensidad visual o emocional del viaje y más en algo mucho más simple: cómo esa persona habla consigo misma durante la sesión.
El ensayo con psilocibina
El equipo, liderado por investigadores del Hospital Universitario de Nîmes y la Universidad de Montpellier, analizó las sesiones de integración del ensayo Psilocybin Alcohol Dependence. El análisis se centró en 20 participantes que recibieron una dosis alta de 25 miligramos; todos tenían trastorno por consumo de alcohol y síntomas depresivos, con una edad media de 49 años.
Dos formas de hablar del viaje
Un software especializado agrupó las transcripciones en dos patrones de lenguaje interno. El primero, centrado en sensaciones físicas e imágenes, predominó entre quienes volvieron a beber. El segundo, centrado en el diálogo interno y los compromisos personales, predominó entre quienes seguían abstinentes tres meses después.
«No necesito alcohol»
Una persona que se mantuvo abstinente resumió así su experiencia: «Me dije que no necesito alcohol para sentirme bien. Tengo a la que quiero, y gente que me quiere a mí». El miedo fue la única emoción negativa asociada a la abstinencia, generalmente al enfrentar temores antiguos con herramientas aprendidas durante la preparación.
Una pista, no una receta
Con solo 20 personas, los autores advierten que los hallazgos son exploratorios y no permiten probar que el diálogo interno haya causado la abstinencia. Aun así, sugieren que la preparación previa a la sesión —entrenar cierto tipo de lenguaje interno— podría ser tan importante como la dosis misma.
Como con cualquier investigación sobre psicodélicos, estos hallazgos no deben interpretarse como una invitación a la automedicación: los ensayos clínicos con psilocibina se realizan bajo supervisión médica estricta y no sustituyen el tratamiento profesional de las adicciones.
Este estudio se suma a una línea creciente de investigación en ciencia psicodélica que busca entender no solo si estas terapias funcionan, sino por qué funcionan para algunas personas y no para otras.