Un nuevo ensayo clínico financiado por el estado de Maryland y el Reason for Hope Fund ha iniciado el reclutamiento de participantes para responder una pregunta con implicaciones prácticas de primer orden: ¿produce la terapia asistida con MDMA los mismos resultados cuando se administra en grupo que cuando se realiza en el formato individual que han usado todos los estudios de referencia hasta la fecha?
El estudio, denominado Sunstone, surge de una tensión real en el campo: el modelo individual —un participante, uno o dos terapeutas, una sesión de ocho horas— es el que ha generado los datos más sólidos sobre MDMA para el TEPT, incluidos los ensayos de Fase 3 de MAPS. Pero ese modelo es logísticamente costoso. Si los resultados son positivos, el costo por sesión podría superar fácilmente los diez mil dólares, lo que convertiría el tratamiento en algo inaccesible para la mayoría de quienes más lo necesitan.
La hipótesis del ensayo Sunstone es que el formato grupal podría mantener la eficacia terapéutica del MDMA mientras reduce los costos operativos y amplía el acceso. Los efectos empáticos y de apertura emocional del MDMA, argumentan los investigadores, podrían facilitar de forma especialmente efectiva la cohesión grupal y el procesamiento colectivo del trauma en un entorno controlado.
El diseño contempla grupos de cuatro a seis participantes diagnosticados con TEPT, que recibirán dosis de MDMA o placebo de forma simultánea bajo la supervisión de un equipo terapéutico. Las sesiones se complementan con preparación previa e integración posterior, siguiendo el mismo esquema que el modelo individual. Los resultados se compararán directamente con los obtenidos por un grupo de control que recibirá idéntica terapia en formato individual.
Si el formato grupal resulta no inferior al individual, las implicaciones serían considerables: un mismo terapeuta podría atender a varios pacientes en paralelo, reduciendo el costo por persona tratada en varios miles de dólares. En la práctica, esa diferencia determina si estas terapias llegan a las personas con mayor necesidad o quedan reservadas a quienes pueden costear sesiones privadas de alta gama.
El ensayo se enmarca en un contexto de aceleración del campo en 2026. El VA estadounidense ha lanzado su propio ensayo federal con MDMA para veteranos con TEPT y alcoholismo concurrente; el decreto ejecutivo del presidente Trump de abril de 2026 destinó 50 millones de dólares a investigación federal-estatal en psicodélicos; y varias universidades y fundaciones han lanzado programas de acceso ampliado mientras se resuelven los procesos regulatorios. La pregunta de cómo hacer que estas terapias sean accesibles a escala es cada vez más urgente.
Fuente: Psychedelic Alpha Bulletin #225