La Autoridad de Salud de Oregón (OHA) anunció que no avanzará con una propuesta que habría duplicado las tarifas anuales de licencia para los negocios de toda la cadena del programa de psilocibina del estado. La decisión, confirmada el martes 22 de septiembre, pone fin —al menos por ahora— a meses de tensión entre el regulador y una industria que advertía no poder sobrevivir al aumento.

Una propuesta que generó rechazo unánime

El plan, presentado en julio, también habría eliminado los descuentos de tarifa para veteranos y personas de bajos ingresos. Según la OHA, el aumento era necesario para cubrir los costos de administrar el programa, que permite a adultos mayores de 21 años consumir psilocibina bajo la supervisión de un facilitador certificado. Pero la respuesta de la industria fue contundente: en dos audiencias públicas, absolutamente todas las personas que hablaron se opusieron a la medida.

Lo que mostraron los documentos internos

Andreas Met, cofundador de Satya Therapeutics y referente del grupo comercial Psilocybin Alliance, presentó un pedido de registros públicos que destapó un documento interno de la propia OHA, fechado en agosto. Ese informe proyectaba un déficit de hasta 4,2 millones de dólares en el presupuesto bianual vigente si las empresas abandonaban sus licencias antes que pagar tarifas más altas; de 3,8 millones de dólares si no se aplicaba ningún aumento; y de 2,9 millones de dólares si las licencias se mantenían estables a pesar de la suba. Ese documento contradice el propio aviso de reglamentación de la agencia, que había sostenido que el impacto fiscal «no puede cuantificarse en este momento».

Voces de ambos lados

«Esto fue una industria luchando por su supervivencia, y realmente se unió», resumió Met. Paul Volk, residente de Portland que se entrena como facilitador, coincidió en que «no podemos ser parte de la solución sin los datos y la transparencia necesarios para entender el problema». Heidi Pendergast, directora en Oregón del Healing Advocacy Fund, fue más allá y cuestionó la lógica de fondo del esquema: «No podemos crear un programa en el que las tarifas de licencia pagan el programa sin saber específicamente qué están pagando».

Un programa que todavía busca cómo financiarse

El programa de psilocibina de Oregón nació de una iniciativa electoral aprobada en 2020 y comenzó a funcionar en 2023. Sus promotores prometieron que se sostendría con tarifas, pero el estado debió aportar fondos generales para cubrir los costos de arranque, y los documentos filtrados sugieren que la agencia no espera que la legislatura otorgue ese respaldo en el próximo ciclo presupuestario. De cara a lo que viene, la OHA planea un nuevo proceso de reglamentación —esta vez no centrado en las tarifas— y evalúa subir el impuesto del 15% que pagan los usuarios de los centros de servicio. Mientras tanto, un estudio publicado en JAMA Network Open sobre 346 adultos que accedieron al programa de Oregón reportó reducciones en síntomas de depresión, ansiedad y estrés postraumático, un dato que los defensores del programa esgrimen para sostener que vale la pena resolver su financiamiento antes que desmantelarlo.

Quienes quieran profundizar en el tema pueden consultar la guía completa de psicodélicos de Portal Psicodélico, explorar más artículos de la categoría Legislación, o leer también «El mayor estudio real sobre psilocibina en Oregón confirma beneficios sostenidos».

Foto de portada: cortesía de Dick Culbert (CC BY 2.0), vía Openverse.