En una bodega polvorienta de Xalapa, en el estado mexicano de Veracruz, un pequeño equipo de investigadores y activistas chilenos encontró más de cien cajas con los tesoros ocultos de una de las mentes más singulares de la etnofarmacología. Se trata de la biblioteca personal del etnobotánico Jonathan Ott, fallecido en 2025 a los 76 años, que la Fundación Lobeliana viajó a rescatar en mayo de este año antes de que ese archivo corriera el riesgo de dispersarse o perderse.

Una amistad que empezó en un cine de Cusco

Todo comenzó catorce años atrás, cuando Benjamín Gelcich, fundador de la Fundación Lobeliana, coincidió con Ott en la proyección de un documental sobre el uso ceremonial del cebil (Anadenanthera colubrina) en un museo de Cusco, Perú. De ese encuentro nació un intercambio epistolar de más de 200 páginas y, años después, una convivencia de dos semanas en una cabaña del sur de Chile, donde Ott —descrito por Gelcich como una «enciclopedia andante»— compartió horas de conocimiento sobre historia, química y botánica.

De la biblioteca personal a un santuario en la Araucanía

Tras una crisis de salud que lo hizo pensar en su propio legado, Gelcich concibió la idea de crear una «isla de bibliotecas» en el sur de Chile para preservar el trabajo de los pioneros de la psiconáutica. Cuando le planteó la idea a Ott, la respuesta fue inmediata: «Puedes contar con mi biblioteca». Así nació formalmente, en julio de 2022, la Fundación Lobeliana, que hoy proyecta un archivo de más de 8.000 volúmenes en un centro de estudios a orillas del lago Tinquilco, en la región de la Araucanía.

Cartas de Hofmann, Wasson y Schultes

Al catalogar el archivo en Xalapa, el equipo encontró no solo miles de libros —muchos todavía en las cajas originales de hace doce años— sino también un extenso archivo de correspondencia con figuras centrales de la historia de los psicodélicos, entre ellas Albert Hofmann, R. Gordon Wasson, Richard Evans Schultes, Christian Rätsch y Antonio Escohotado. Entre esos documentos apareció una nota manuscrita de Hofmann a Ott fechada en Basilea en 1996, agradeciéndole su contribución y lamentando su ausencia en la celebración de su 90.º cumpleaños.

Por qué importa preservar este archivo

Para Gelcich, rescatar la biblioteca de Ott no es un simple ejercicio de archivo histórico, sino una forma de mantener viva una manera transdisciplinaria de entender la psiconáutica —a caballo entre la etnobotánica, la etnomicología, la historia y el arte— que corre el riesgo de perderse a medida que el campo se academiza. Las 108 cajas rescatadas esperan ahora financiamiento para viajar a Chile, donde formarán la base de un futuro centro de investigación con jardín botánico, fungario y laboratorio de fitoquímica. El proyecto se vincula con el próximo Segundo Simposio Psiconauta, previsto para noviembre en San Pedro de Atacama, pensado como homenaje a figuras clave de la historia de los psicodélicos.

Fuente: Chacruna Institute