El director Paul Schrader, guionista de Taxi Driver y Toro salvaje y director de First Reformed, se subió al escenario del Festival de Venecia 2026 con una confesión inesperada: a los 80 años, hizo ayahuasca por primera vez en su vida, y la experiencia ya está moldeando su próxima película.

Ocho sesiones en dos semanas, en Costa Rica

Un mes antes de presentar su film The Basics of Philosophy (protagonizado por Jack Huston) en Venecia, Schrader viajó a un retiro de ayahuasca en Costa Rica. Según contó en una entrevista con Deadline durante el festival, tomó la infusión amazónica ocho veces en dos semanas. «A los 80 años finalmente me animé», dijo el cineasta, reconocido por explorar durante toda su carrera temas de culpa, redención y experiencia límite en personajes como el taxista Travis Bickle o el reverendo de First Reformed.

«The Doors of Perception», la película que prepara para enero

El propio Schrader adelantó que ese viaje personal se convertirá en material narrativo directo: su próximo proyecto, que empieza a filmarse en enero, se titula The Doors of Perception y gira enteramente en torno a la ayahuasca. «La llamo mi película de drogas», explicó. «El elenco se está armando, pero la verdadera protagonista es la experiencia del viaje en sí.» Según detalló, la cinta incluirá unos 15 minutos de secuencias de viaje psicodélico pensadas para fusionar el lenguaje del cine con una experiencia casi inmersiva, más cercana a una instalación que a una escena convencional.

Un título que ya cambió la cultura pop una vez

The Doors of Perception —»Las puertas de la percepción»— es también el título del ensayo de 1954 en el que Aldous Huxley narró su propia experiencia con la mescalina. El libro, además de convertirse en un texto fundacional de la literatura psicodélica, le dio nombre a una banda: Jim Morrison lo eligió como inspiración directa para bautizar a The Doors. Medio siglo después, el título vuelve a cruzar cine y psicodelia, esta vez de la mano de uno de los guionistas más influyentes del Nuevo Hollywood.

De Taxi Driver a la ayahuasca

Schrader no es ajeno a filmar estados alterados de conciencia: su obra completa —desde el aislamiento urbano de Travis Bickle hasta la crisis espiritual de Ethan Hawke en First Reformed— siempre trabajó los límites de la percepción y la fe. Que a los 80 años decida cerrar ese círculo con una película construida alrededor de su propia experiencia con la ayahuasca confirma algo que el cine ya viene mostrando hace años: los psicodélicos dejaron de ser un tema tabú en el circuito de festivales y empiezan a ocupar el centro mismo de la narración, no solo su decorado. Puede profundizar en la historia de esta planta sagrada en nuestra guía completa de psicodélicos o en nuestra cobertura sobre seguridad en ceremonias de ayahuasca.

Fuente: Deadline