El cabildeo psicodélico en Washington alcanzó una cifra sin precedentes durante el segundo trimestre de 2026: las empresas del sector destinaron casi 350.000 dólares a presionar al Congreso y a las agencias federales, según un análisis de Psychedelic Alpha basado en los registros públicos de cabildeo. Es la cifra trimestral más alta jamás reportada por la todavía incipiente industria psicodélica, aunque sigue siendo modesta si se la compara con los presupuestos del resto del sector farmacéutico.
Compass Pathways y Definium, motores del cabildeo psicodélico
Compass Pathways, desarrolladora de la psilocibina COMP360, y Definium Therapeutics, responsable del programa de LSD DT120, concentraron la mayor parte de ese gasto de cabildeo, de acuerdo con el reporte. Ambas compañías atraviesan un momento decisivo: cada una avanza hacia la presentación de una Nueva Solicitud de Fármaco (NDA) ante la FDA en los próximos meses, tras acumular resultados positivos en sus respectivos ensayos de Fase 3. Definium, de hecho, confirmó este mes su segundo resultado positivo consecutivo en un ensayo de Fase 3 con DT120, esta vez contra el trastorno de ansiedad generalizada (puede leerse la cobertura completa aquí).
¿Por qué crece el cabildeo psicodélico justo ahora?
El aumento del gasto no es casual. Septiembre trajo dos frentes regulatorios que afectan de manera directa a estas empresas. Por un lado, la FDA convocó una audiencia pública histórica para discutir el futuro terapéutico de los psicodélicos, con más de 80 ponentes. Por el otro, la DEA reactivó su intento de programar cinco triptaminas psicodélicas como sustancias controladas, una medida que preocupa a la industria porque podría complicar el acceso a materias primas de investigación. En ese contexto, cabildear se convierte en una herramienta para influir sobre cómo la FDA, el Congreso y la DEA terminan de definir las reglas que decidirán si estos fármacos llegan al mercado y en qué condiciones.
Una industria todavía pequeña frente a la gran farmacéutica
Pese al récord, casi 350.000 dólares sigue siendo una cifra menor: una sola farmacéutica grande puede destinar varios millones de dólares por trimestre solo a cabildeo federal. Analistas del sector interpretan el salto como una señal de madurez más que de poder político: a medida que Compass y Definium se acercan a una eventual aprobación —que casas de análisis como H.C. Wainwright ubican como plausible hacia 2027—, necesitan asegurar marcos regulatorios favorables en materia de reembolso, programación de sustancias y acceso clínico. Es el mismo camino que recorre cualquier compañía biotecnológica cuando su producto se acerca al mercado.
Qué viene después
El próximo indicador a seguir será el reporte del tercer trimestre de 2026, que mostrará si el gasto en cabildeo sigue creciendo en la recta final hacia las presentaciones regulatorias de ambas compañías, previstas para fines de este año o comienzos de 2027. Para entender cómo encaja esta maniobra política dentro del panorama más amplio, puede consultarse la guía completa de psicodélicos.
Fuente: Psychedelic Alpha
Imagen: «US Capitol Building ~ Washington DC» de Dusty J, Flickr, licencia CC BY 2.0.