Una de las creencias más extendidas en la cultura psicodélica es que estas sustancias, al disolver las fronteras del yo, también vuelven a las personas más tolerantes y menos propensas a sostener posturas políticas autoritarias. Un nuevo estudio publicado en mayo de 2026 en el Journal of Psychopharmacology pone en duda esa idea.

Qué decían los estudios anteriores

La hipótesis no surgió de la nada. Investigaciones piloto previas —entre ellas un trabajo de 2017 ligado al grupo de Robin Carhart-Harris— reportaron que pacientes tratados con psilocibina para depresión resistente mostraban, además de mejoras clínicas, mayor conexión con la naturaleza y reducción en actitudes autoritarias. Esos hallazgos alimentaron buena parte del relato cultural sobre el potencial transformador de estas sustancias.

Un estudio más amplio, una respuesta más cautelosa

El equipo liderado por Otto Simonsson —que incluye al propio Carhart-Harris— diseñó un estudio considerablemente más amplio y metodológicamente más riguroso. El resultado: el análisis estadístico no mostró cambios significativos en actitudes autoritarias de los participantes ni a las dos ni a las cuatro semanas de la experiencia psicodélica, en comparación con sus puntuaciones de referencia previas.

Lo que esto sí —y no— significa

El estudio no concluye que los psicodélicos nunca produzcan cambios de actitud política en ninguna persona, sino que ese efecto no es lo suficientemente consistente como para presentarlo como una propiedad inherente de estas sustancias. Los cambios psicológicos que algunas personas experimentan probablemente dependen de factores —contexto, expectativas, acompañamiento terapéutico, dosis— que la ciencia todavía no logra aislar con precisión.

Por qué importa para el debate público

El hallazgo llega en un momento de normalización mediática de los psicodélicos, con discursos que a veces los presentan como herramienta de transformación social automática. Este estudio es un contrapeso necesario: recuerda que la evidencia sobre efectos psicológicos duraderos todavía es incompleta, y que extrapolar resultados de estudios pequeños a afirmaciones generales sobre la naturaleza humana es, como mínimo, prematuro.

Conclusión

Lejos de cerrar el debate, esta investigación invita a tratar con más cautela una de las narrativas más repetidas sobre los psicodélicos. La evidencia disponible sugiere que la relación entre experiencias psicodélicas y cambio político es, en el mejor de los casos, mucho más compleja.

Fuente: Journal of Psychopharmacology (SAGE) y PsyPost — psypost.org