El trastorno de percepción persistente por alucinógenos (HPPD, por sus siglas en inglés) es una complicación poco frecuente pero real del uso de psicodélicos: consiste en la reaparición espontánea de distorsiones visuales semejantes a las del estado de intoxicación, semanas o meses después de haber consumido la sustancia. Un nuevo estudio publicado en la revista Translational Psychiatry y basado en datos de casi 26.000 personas con este diagnóstico aporta, por primera vez a gran escala, evidencia sobre las consecuencias físicas y psiquiátricas del HPPD.
El mayor estudio sobre HPPD hasta ahora
La investigación identificó a 25.778 individuos con diagnóstico de HPPD, lo que la convierte en la muestra más grande analizada hasta la fecha sobre este trastorno. Hasta ahora, la mayor parte del conocimiento sobre el HPPD provenía de reportes de casos individuales o de series pequeñas, lo que dificultaba sacar conclusiones sólidas sobre su prevalencia, su evolución y sus efectos sobre la salud en general.
El hallazgo principal: el doble de riesgo de síndromes somáticos
Comparadas con personas que también habían consumido psicodélicos pero no desarrollaron HPPD, las personas con este trastorno tenían el doble de probabilidades de desarrollar posteriormente síndromes somáticos funcionales (razón de probabilidad: 2,0). Los síndromes somáticos funcionales son condiciones médicas caracterizadas por síntomas físicos crónicos —como dolor generalizado o fatiga intensa— que no pueden explicarse completamente por daño estructural detectable en pruebas estándar. Ejemplos incluyen la fibromialgia, el síndrome de colon irritable o el síndrome de fatiga crónica.
También mayor riesgo psiquiátrico
Además del riesgo somático, las personas con HPPD presentaron un riesgo 1,4 veces mayor de desarrollar trastornos psiquiátricos adicionales en comparación con el grupo de control. El 6,6% del grupo analizado tenía diagnóstico previo de TDAH y el 6,7% de fibromialgia, una coincidencia que los autores señalan como un área de interés para investigaciones futuras sobre mecanismos compartidos.
Por qué podría ocurrir esto
Los investigadores sugieren que podría haber mecanismos biológicos comunes entre la persistencia de distorsiones perceptivas, la ansiedad y los síntomas somáticos funcionales, aunque por ahora la relación causal no está establecida. Tampoco es descartable que algunos de los factores que predisponen a alguien a desarrollar HPPD sean los mismos que aumentan la vulnerabilidad a estas otras condiciones.
Conclusión
El estudio no implica que los psicodélicos causen invariablemente daño físico: la gran mayoría de quienes los consumen no desarrolla HPPD. Pero sí añade evidencia de que quienes sí lo desarrollan enfrentan consecuencias para su salud que van más allá de las distorsiones visuales, lo que subraya la importancia de identificar y atender este trastorno de forma temprana.
Fuente: Translational Psychiatry / PsyPost — nature.com