La Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (FDA) anunció el 24 de abril de 2026 la emisión de vales de prioridad nacional a tres empresas farmacéuticas, un mecanismo que obliga a la agencia a revisar los medicamentos en un plazo máximo de 60 días.
Las empresas beneficiadas investigan la psilocibina para la depresión resistente al tratamiento y el trastorno depresivo mayor, así como la methylone —un estimulante sintético emparentado con el MDMA— para el trastorno de estrés postraumático (TEPT).
«Estos medicamentos tienen el potencial de abordar la crisis de salud mental del país», declaró el comisionado de la FDA, el Dr. Marty Makary. «Le debemos a los veteranos de nuestra nación y a todos los estadounidenses que sufren estas condiciones evaluar estas terapias potenciales con urgencia.»
En paralelo, la FDA autorizó el inicio de un estudio clínico de fase temprana con noribogaína —el principal principio activo de la ibogaína, derivada del arbusto africano Tabernanthe iboga— para el tratamiento del trastorno por consumo de alcohol. Es la primera vez en la historia que la agencia aprueba un estudio clínico en EE.UU. con un derivado de la ibogaína.
El movimiento se produce días después de que el presidente Trump firmara una orden ejecutiva instando a la FDA a agilizar la revisión de ciertos psicodélicos para tratar el TEPT, la depresión y la adicción, con especial énfasis en la población veterana. Los resultados de Compass Pathways con su psilocibina sintética COMP360 hacen prever que la primera aprobación federal podría producirse antes de que concluya 2026.
Traducido desde ABC News