La legislatura de Colorado aprobó el 12 de mayo de 2026 la HB 26-1325, una ley bipartidista que crea el primer programa piloto de investigación con ibogaína del país integrado dentro del marco regulatorio de «medicina natural» del estado. La norma, que entrará en vigor el 12 de agosto, autoriza hasta cinco sitios de investigación supervisados por la Administración de Salud Conductual (BHA) de Colorado.

Investigación dirigida a opioides, TEPT y salud mental

El programa piloto busca estudiar el potencial de la ibogaína para tratar el trastorno de estrés postraumático, el trastorno por uso de opioides y otras condiciones de salud mental. Un comité de la BHA revisará las solicitudes y seleccionará hasta cinco sedes calificadas, que deberán además coordinarse con la FDA para cumplir los requisitos del proceso de Nuevo Fármaco en Investigación (IND, por sus siglas en inglés).

A diferencia de otros programas estatales, la financiación de la iniciativa colombiana no proviene directamente del presupuesto estatal —golpeado por un déficit fiscal— sino de un nuevo Fondo Especial para el Programa Piloto de Investigación con Ibogaína, que se nutrirá de donaciones, subvenciones y aportes filantrópicos.

Una cláusula inédita: reparto de beneficios con comunidades de África Central

Uno de los elementos más comentados de la ley es su exigencia de «reparto de beneficios» (benefit-sharing): los solicitantes que quieran operar un sitio de investigación deberán establecer planes de colaboración económica con comunidades de África Central históricamente vinculadas a las prácticas tradicionales del iboga, la planta de la que se deriva la ibogaína. Se trata de una de las primeras leyes psicodélicas en Estados Unidos que reconoce explícitamente el origen indígena de una sustancia regulada y busca compensar a las comunidades de origen.

Parte de un ecosistema regulatorio más amplio

Colorado ya cuenta desde 2022 con la Ley de Medicina Natural, aprobada por referéndum, que regula el acceso supervisado a la psilocibina. La HB 26-1325 extiende ese marco a la ibogaína, aunque bajo un esquema de investigación clínica más estricto que el de los «centros de sanación» de psilocibina ya operativos en el estado. Expertos legales señalan que el diseño busca anticiparse a una eventual aprobación federal, posicionando a Colorado junto a Texas y Misisipi como uno de los estados más activos en investigación estatal con ibogaína.

Fuente: Vicente LLP