Nuevo México se convirtió en el primer estado de EE.UU. en destinar fondos públicos específicos para que pacientes de bajos ingresos puedan acceder a su futuro programa de psilocibina médica. El presupuesto estatal recientemente aprobado incluye 630.000 dólares para crear el Fondo de Equidad en el Tratamiento con Psilocibina Médica, pensado especialmente para residentes de zonas rurales y personas sin capacidad de pago.

Un programa que se adelanta a su propio cronograma

La Ley de Psilocibina Médica de Nuevo México (SB 219), aprobada en abril de 2025, había fijado un plazo de varios años para poner en marcha el acceso a tratamiento. Sin embargo, el Departamento de Salud del estado confirmó que el proceso avanza más rápido de lo previsto: se espera que los primeros pacientes puedan acceder a tratamiento en diciembre de 2026, un año antes de lo originalmente exigido por la ley.

Quién decide las reglas del juego

Una Junta Asesora de Psilocibina Médica, convocada por el Departamento de Salud, comenzó a reunirse públicamente en diciembre para definir estándares clínicos, requisitos de formación para facilitadores, estructuras de licencia y modelos de atención. Ese trabajo de reglamentación es el que determinará, en la práctica, cómo funcionará el programa una vez habilitado.

Por qué la equidad es el punto central

El nuevo fondo busca corregir un problema que ya se observa en otros estados con programas similares: el tratamiento con psilocibina supervisada suele costar miles de dólares por sesión y no está cubierto por la mayoría de los seguros médicos, lo que en la práctica lo vuelve accesible solo para quienes pueden pagarlo de su bolsillo. Al reservar una partida específica para población de bajos ingresos y zonas rurales, Nuevo México intenta evitar que su programa termine replicando esa misma barrera económica.

Condiciones que cubrirá el programa

El programa está pensado para pacientes con depresión resistente al tratamiento, estrés postraumático, trastornos por uso de sustancias y necesidades de cuidados al final de la vida, además de cualquier otra condición que el Departamento de Salud decida incorporar más adelante.

Fuente: Source New Mexico