Estados Unidos dio un nuevo paso en su acercamiento a las terapias psicodélicas, esta vez con foco en su población de veteranos. El Departamento de Asuntos de Veteranos (VA) y el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) firmaron un memorando de entendimiento para colaborar en la investigación y en el eventual despliegue de tratamientos psicodélicos aprobados por la FDA, orientados a excombatientes con estrés postraumático y otras afecciones de salud mental.

Un acuerdo entre dos agencias federales

El convenio busca coordinar esfuerzos entre ambas carteras para acelerar los estudios clínicos y preparar el terreno para que, si estas terapias reciben la luz verde regulatoria, puedan llegar de forma ordenada a los veteranos que las necesiten. La medida se enmarca en un giro más amplio de la política estadounidense, que en los últimos meses ha mostrado una actitud notablemente más abierta hacia el potencial médico de estas sustancias.

Ensayos ya en marcha

El VA no parte de cero. La agencia comenzó a inscribir veteranos en su primer ensayo clínico de terapia asistida con MDMA, dirigido al trastorno de estrés postraumático resistente al tratamiento y al trastorno por consumo de alcohol. Ese estudio forma parte de una iniciativa más amplia respaldada por más de 23 millones de dólares en subvenciones externas, distribuidos en cerca de una veintena de estudios activos sobre distintos compuestos y aplicaciones.

Contexto político y cautelas

El acuerdo llega tras una serie de señales oficiales: una orden ejecutiva destinada a acelerar los tratamientos para enfermedades mentales graves, la publicación por parte de la FDA de su guía final para los ensayos con psicodélicos y la convocatoria de una audiencia pública para septiembre. En conjunto, dibujan un panorama regulatorio más receptivo que el de años anteriores.

No obstante, quedan interrogantes importantes. Investigaciones recientes señalan que muchos veteranos que ya han usado psicodélicos son reacios a comentarlo con sus médicos por temor a perder beneficios, un obstáculo para la atención basada en la evidencia. La expansión de la investigación oficial podría, con el tiempo, ayudar a reducir ese estigma y a ofrecer marcos seguros y supervisados en lugar del consumo por cuenta propia.

Fuente: Military Times

Imagen: «2013 US Army Reserve Best Warrior Competition» por DVIDSHUB, vía Flickr (CC BY 2.0).