Investigadores de la Universidad de Colorado Anschutz y de la compañía Althea PBC publicaron en JAMA Network Open lo que describen como el conjunto de datos longitudinal más grande jamás reunido sobre psilocibina en el mundo real: 2.363 personas que pasaron por centros de servicios regulados en Oregón y Colorado, los dos únicos estados de EE.UU. donde adultos pueden acceder legalmente a sesiones supervisadas con el compuesto sin necesidad de un diagnóstico médico previo.
Resultados que sorprenden por su magnitud
A las dos semanas de la dosis, los puntajes de depresión y ansiedad de los participantes habían caído en promedio cerca de un 50%, y entre el 50% y el 60% logró reducciones de al menos la mitad de sus síntomas iniciales. Al mes, el 91,5% de los encuestados dijo sentir que se había beneficiado de la experiencia, y el 64,9% la ubicó entre las diez más significativas de su vida. A los tres meses, se mantenían las mejoras en síntomas moderados a severos de depresión, ansiedad y estrés postraumático.
El estudio también encontró un hallazgo inesperado: un efecto marcado sobre las personas que intentaban dejar de fumar, un uso no aprobado formalmente pero que viene ganando atención en la literatura científica sobre psicodélicos y adicciones.
Seguridad: ni milagro ni pánico
El número de eventos adversos registrados fue, según los autores, comparable al de otras intervenciones psiquiátricas habituales. Esto no equivale a decir que la experiencia sea sencilla para todos: los propios centros de servicios de Oregón y Colorado están obligados a contar con personal capacitado para acompañar sesiones que, como ya documentó este medio en el pasado, pueden ser intensas y emocionalmente difíciles.
Por qué este set de datos importa
A diferencia de los ensayos clínicos tradicionales —que suelen reclutar poblaciones muy filtradas, en entornos hospitalarios controlados—, los programas de Oregón y Colorado operan en el mundo real: personas de perfiles diversos, con distintos grados de acompañamiento terapéutico, en centros con estándares regulatorios pero fuera del sistema médico convencional. Para muchos especialistas, ese es precisamente su valor: mientras la FDA sigue definiendo el marco para aprobar la psilocibina como medicamento, estos dos estados ya acumulan más de dos años de experiencia real que ningún otro país había generado hasta ahora.
Fuente: NPR
Foto: jurvetson / Flickr (CC BY 2.0)