Eli Lilly cerró la compra de AtaiBeckley, la biofarmacéutica que desarrolla terapias derivadas de compuestos psicodélicos para trastornos de salud mental resistentes al tratamiento. La operación superó su último obstáculo regulatorio en Estados Unidos el 28 de agosto, cuando venció el plazo de revisión antimonopolio, y quedó formalmente cerrada esta semana.
Los números del acuerdo
Según los términos anunciados en julio, Lilly pagó 6,75 dólares por acción en efectivo, lo que equivale a un valor total en acciones de unos 2.800 millones de dólares — una prima del 40% sobre el precio promedio ponderado de los 30 días previos. Los accionistas de AtaiBeckley también podrán recibir derechos de valor contingente de hasta 2,50 dólares por acción si se cumplen ciertos hitos clínicos y regulatorios, lo que eleva el monto total potencial a 3.800 millones de dólares.
BPL-003, el compuesto que motiva la compra
El activo central de la operación es BPL-003, una formulación intranasal de mebufotenina (conocida como 5-MeO-DMT) que ya cuenta con la designación de Terapia Innovadora de la FDA. El compuesto avanzó a dos estudios de Fase 3 simultáneos (ReConnection-1 y ReConnection-2) en el segundo trimestre de 2026, luego de una reunión favorable de fin de Fase 2 con el regulador. Los datos de Fase 2b, con 193 pacientes, mostraron reducciones estadísticamente significativas en los puntajes de depresión que se mantuvieron hasta ocho semanas después de una sola dosis, con la mayoría de los participantes en condiciones de ser dados de alta unos 100 minutos después de recibirla.
El resto del catálogo de AtaiBeckley incluye VLS-01, una película bucal de DMT para depresión resistente al tratamiento, y EMP-01, una formulación de (R)-MDMA en Fase 2 para el trastorno de ansiedad social.
Una tendencia que ya suma tres grandes farmacéuticas
Lilly es la tercera gran farmacéutica en apostar por los psicodélicos en menos de un año: AbbVie pagó 1.200 millones de dólares por Gilgamesh Pharmaceuticals en 2025 y Otsuka adquirió Transcend Therapeutics por una cifra similar a mediados de 2026. La prueba de concepto comercial detrás de estas tres operaciones es Spravato, el aerosol nasal de esketamina de Johnson & Johnson, que generó unos 2.000 millones de dólares en ventas durante 2025 y demostró que este tipo de tratamientos puede abrirse paso frente a las aseguradoras.
Qué queda por resolver
Para cuando se anunció el acuerdo con AtaiBeckley, Lilly ya había invertido más de 10.000 millones de dólares en 11 adquisiciones durante 2026 — más que cualquier otra farmacéutica. Esta compra cierra buena parte del debate sobre si la gran industria farmacéutica apostaría en serio por la medicina psicodélica. La pregunta que queda abierta es más difícil: qué tan rápido podrán aseguradoras y reguladores construir la infraestructura de acceso y reembolso que estos tratamientos van a necesitar para llegar a los pacientes.
Fuente: BioPharma Dive / Highly Capitalized.