El campo de los psicodélicos aplicados a la salud mental atraviesa uno de sus momentos más decisivos. En apenas unas semanas, dos compañías —Compass Pathways y Definium Therapeutics— dieron a conocer resultados positivos de ensayos de Fase 3 que refuerzan la idea de que estas moléculas podrían convertirse en la mayor novedad para tratar la depresión desde la aparición de los antidepresivos clásicos. El interés de los inversores se disparó y varios analistas comenzaron a hablar, con cautela, de un cambio de época en la psiquiatría.
Compass y la durabilidad de la psilocibina
Compass Pathways confirmó los resultados de su segundo ensayo pivotal con COMP360, una versión sintética de la psilocibina, en pacientes con depresión resistente al tratamiento. Según los datos difundidos, alrededor del 39% de quienes recibieron dos dosis fijas de 25 mg lograron una reducción de al menos el 25% en la severidad de los síntomas hacia la sexta semana, un beneficio que se mantuvo a lo largo de seis meses. La compañía subrayó un perfil de seguridad limpio a las 26 semanas, un dato clave: la durabilidad del efecto es hoy el gran diferenciador entre los distintos candidatos.
Con estos resultados, Compass avanza en una presentación regulatoria por etapas ante la FDA y aspira a convertirse en la primera terapia psicodélica aprobada, con un lanzamiento en depresión resistente previsto para comienzos de 2027. El programa cuenta además con un vale de prioridad nacional otorgado por la agencia estadounidense.
Definium y una terapia basada en LSD
La otra protagonista fue Definium Therapeutics —antes conocida como MindMed—, cuyo estudio EMERGE evaluó DT120, una formulación oral de LSD administrada en una sola toma. El fármaco produjo una mejoría de 8,1 puntos ajustada por placebo en una escala habitual de depresión a lo largo de seis semanas, con un efecto que se mantuvo hasta la semana 12 y un perfil de seguridad descrito como limpio. Los datos también resultaron alentadores en el plano práctico: la mayoría de los pacientes completaba la sesión en menos de seis horas.
La reacción del mercado fue inmediata y las acciones de la empresa se dispararon cerca de un 97% en un mes. Un psiquiatra intervencionista citado por los analistas llegó a afirmar que, si la seguridad se mantiene y la cobertura es favorable, este tipo de terapias podría «desplazar a los ISRS».
Un cambio de percepción en la psiquiatría
Ambos resultados se apoyan en un contexto regulatorio más favorable, con la guía final de la FDA para ensayos con psicodélicos, los vales de prioridad y el impulso político a la investigación. Aun así, los propios analistas advierten que la adopción masiva dependerá de las exigencias de supervisión, la dotación de personal y el reembolso de sesiones más largas. La comparación de referencia es Spravato (esketamina), de Johnson & Johnson, cuyas ventas rondan los 2.000 millones de dólares anuales y que valida la viabilidad comercial de este tipo de tratamientos.
Fuente: BioSpace
Imagen: «Rethinking Psychedelics» por jurvetson, vía Flickr (CC BY 2.0).