La Cámara de Representantes de la provincia argentina de Misiones aprobó por unanimidad la creación del Programa Provincial de Investigación y Desarrollo de Productos de Uso Medicinal de los Hongos y sus Derivados, la primera norma de este tipo en el país. La ley, impulsada por los legisladores Martín Cesino y Astrid Baetke, no legaliza el consumo de hongos psicoactivos, pero abre por primera vez un marco legal provincial para generar evidencia científica sobre sus propiedades terapéuticas.

Qué habilita la nueva ley

El programa busca impulsar líneas de investigación que permitan avanzar hacia el desarrollo de productos medicinales, nutracéuticos, suplementos dietarios y farmacéuticos derivados de hongos nativos de la provincia. Para eso, crea el Banco de Cepas Fúngicas de Interés Medicinal, que funcionará dentro del Instituto de Biotecnología de Misiones (IMiBio).

Qué reunirá el banco de cepas

El banco tendrá la tarea de preservar y clasificar las especies de hongos medicinales presentes en el territorio provincial, junto con información sobre sus compuestos bioactivos, combinaciones, dosis, vías de administración y efectos secundarios. La idea es contar con una base de datos propia que sirva como punto de partida para futuras investigaciones científicas.

Una grieta en la prohibición nacional

La psilocibina —el compuesto psicoactivo presente en varias especies de hongos— sigue prohibida en Argentina bajo la ley nacional de estupefacientes, por lo que no puede usarse legalmente en tratamientos médicos en ningún punto del país. La ley misionera no cambia ese estatus federal, pero sí crea, por primera vez, una vía institucional para investigar el potencial terapéutico de los hongos a nivel provincial, algo que sus impulsores presentan como un antecedente que podría abrir la puerta a futuros estudios científicos con respaldo estatal.

Ciencia, soberanía y territorio

Para sus defensores, la ley tiene una dimensión que va más allá de lo médico: que la investigación sobre los hongos que crecen en el territorio misionero —y el conocimiento que de ella derive— no quede en manos exclusivamente de laboratorios extranjeros o privados, sino que también fortalezca capacidades científicas locales. Aunque limitada a Misiones, la norma funciona como precedente para otras provincias o para eventuales discusiones a nivel nacional sobre cómo regular la investigación con hongos medicinales sin necesidad de modificar, todavía, el estatus legal de la psilocibina como sustancia controlada.

Fuente: Página/12