La advertencia circula desde hace décadas en centros ceremoniales y consultas médicas: no combines ayahuasca con antidepresivos ISRS. El fundamento era sólido en teoría —riesgo de síndrome serotoninérgico— pero pobre en números. Un estudio de 2026 acaba de poner cifras concretas sobre la mesa.

Qué hicieron los investigadores

El equipo construyó y validó modelos farmacocinéticos fisiológicamente basados (PBPK, por sus siglas en inglés) para predecir cómo cambia la exposición sistémica a los dos alcaloides activos de la ayahuasca cuando se administran junto con inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina.

Los modelos de DMT y harmina se calibraron con datos reales de concentración plasmática en el tiempo, procedentes de un estudio clínico controlado en el que seis voluntarios recibieron ayahuasca por vía oral. Los modelos de fluoxetina, norfluoxetina y paroxetina se desarrollaron a partir de datos clínicos ya publicados. Un modelo PBPK no es un ensayo: es una simulación que integra fisiología, metabolismo y propiedades del fármaco para estimar lo que ocurriría en el cuerpo.

Los números

Tanto la fluoxetina como la paroxetina aumentaron la exposición a la harmina y produjeron incrementos moderados en las concentraciones sistémicas de DMT. En el caso de la fluoxetina, la coadministración se tradujo en un aumento de 2,1 veces en el área bajo la curva de la DMT —una medida de la exposición total— y de 2,22 veces en la concentración máxima.

Dicho de otro modo: la misma toma de ayahuasca produciría en una persona medicada con fluoxetina aproximadamente el doble de exposición a DMT que en alguien sin ese tratamiento.

Por qué ocurre

Los autores atribuyen el efecto a dos mecanismos que se suman. Por un lado, la inhibición del citocromo CYP2D6, la enzima hepática responsable de metabolizar buena parte de estos compuestos, que tanto la fluoxetina como la paroxetina bloquean de forma potente. Por otro, un bloqueo reforzado de la monoaminooxidasa A, la enzima que la propia harmina ya inhibe para permitir que la DMT sea activa por vía oral.

Qué significa para quien toma ayahuasca

Los investigadores concluyen que existe una interacción clínicamente relevante entre ayahuasca e ISRS, porque incluso incrementos modestos en la exposición a DMT pueden intensificar los efectos serotoninérgicos en personas bajo tratamiento antidepresivo.

Conviene leer el hallazgo con precisión: se trata de predicciones de un modelo, no de mediciones en personas que hayan combinado ambas sustancias. Pero es exactamente el tipo de trabajo que faltaba —un marco mecanicista y cuantitativo— para pasar de «es peligroso» a poder estimar cuánto y por qué. Para quien esté considerando participar en una ceremonia mientras toma un ISRS, la conversación con el médico prescriptor sigue siendo el paso ineludible: la retirada de un antidepresivo tiene sus propios riesgos y no debe improvisarse.

Fuente: PubMed

Imagen: «Mansoa alliacea (Garlic Vine)» por wallygrom, licencia CC BY-SA 2.0, vía Openverse.