Roland R. Griffiths (1944–2023) fue uno de los neurocientíficos más influyentes de las últimas décadas, conocido por haber liderado los primeros estudios modernos y rigurosos sobre los efectos terapéuticos y espirituales de la psilocibina en seres humanos.
Trayectoria académica
Griffiths fue profesor de psiquiatría y neurociencias en la Escuela de Medicina Johns Hopkins, en Baltimore. A lo largo de 45 años de carrera, publicó más de 400 trabajos científicos sobre drogas psicoactivas, principalmente sobre la cafeína, las benzodiacepinas y los opioides.
El giro hacia los psicodélicos
A finales de los años 90, Griffiths comenzó a interesarse en las experiencias místicas y espirituales, en parte motivado por su propia práctica de meditación. En 2001, obtuvo la aprobación regulatoria para estudiar psilocibina en voluntarios sanos, algo que no había ocurrido desde los años 70.
En 2006, publicó en Psychopharmacology su estudio seminal sobre los efectos de la psilocibina, demostrando que podía inducir experiencias que los participantes calificaban como «de las más significativas de su vida». Este trabajo es considerado el punto de partida del renacimiento de la investigación psicodélica moderna.
El Centro Johns Hopkins para la Investigación Psicodélica y la Consciencia
En 2019, Griffiths cofundó y dirigió el primer centro universitario dedicado exclusivamente a la investigación psicodélica en Estados Unidos. Sus estudios mostraron que la psilocibina era eficaz para:
- Dejar de fumar (tasa de abstinencia del 80% a los 6 meses)
- Tratar la depresión mayor resistente
- Reducir la ansiedad y el miedo a la muerte en pacientes con cáncer
- Tratar la adicción al alcohol
Su diagnóstico y últimos años
En 2021, Griffiths fue diagnosticado con cáncer de colon en estadio avanzado. Lejos de retirarse, intensificó su trabajo y reflexionó públicamente sobre cómo las experiencias psicodélicas habían cambiado su propia relación con la mortalidad. Falleció en octubre de 2023.
«Estas sustancias tienen el potencial de transformar radicalmente nuestra comprensión de la mente y de reducir el sufrimiento humano de maneras que apenas estamos comenzando a comprender.» — Roland Griffiths
Legado
Griffiths dejó un legado científico excepcional y contribuyó decisivamente a que la psilocibina sea hoy considerada un «tratamiento innovador» por la FDA estadounidense. Su trabajo allanó el camino para una nueva generación de investigadores en todo el mundo.