Tras años de litigio federal, la Iglesia Iowaska de Sanación, con sede en Iowa, llegó a un acuerdo con la Administración de Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos que reconoce su derecho, amparado por la Ley de Restauración de la Libertad Religiosa (RFRA), a practicar su «Sacramento de Ayahuasca» bajo un conjunto de condiciones pactadas. Quien quiera situar este caso dentro del marco legal más amplio de las sustancias psicodélicas puede consultar nuestra guía completa de psicodélicos. La noticia fue adelantada por el medio sin fines de lucro States Newsroom, a través de su filial Iowa Capital Dispatch.

Un certificado estatal que abre la puerta federal

La Junta de Farmacia de Iowa otorgó recientemente a la iglesia un certificado estatal de registro, un paso que, según la cobertura del caso, allana el camino para que pueda obtener el permiso federal necesario para importar una «pasta concentrada de ayahuasca». La certificación, sin embargo, queda bajo un período de prueba de un año, durante el cual la organización deberá reportar ante la junta cualquier evento adverso relacionado con el uso del brebaje.

Años de rechazos antes del reconocimiento

El camino hasta este acuerdo no fue breve. La iglesia había solicitado previamente la condición de exenta de impuestos ante el Servicio de Impuestos Internos (IRS), solicitud que fue rechazada porque, a juicio de las autoridades federales, el uso de ayahuasca en sus ceremonias era ilegal. Paralelamente, la organización persiguió durante años una exención religiosa a la Ley de Sustancias Controladas a través de la propia DEA, el mismo organismo que ahora valida —bajo condiciones— su práctica sacramental. Puede profundizarse en este tipo de disputas en nuestra sección de legislación psicodélica.

No es un caso aislado

El acuerdo con la Iglesia Iowaska se suma a un patrón que empieza a consolidarse. A fines de 2024, la Iglesia de Gaia, una congregación ayahuasquera de Spokane, en el estado de Washington, obtuvo de la DEA una exención a la Ley de Sustancias Controladas, convirtiéndose en la primera iglesia psicodélica en conseguirlo por la vía de la petición directa, sin necesidad de litigar ante un tribunal. Un proceso parecido, aunque bajo otro marco legal, atravesó una iglesia de Santo Daime en Canadá, que tardó diez años en conseguir su propia excepción religiosa. El fenómeno no ha pasado inadvertido entre los juristas: en un comentario publicado en septiembre en el Yale Journal on Regulation, la profesora de la Facultad de Derecho de la Universidad de Texas Elizabeth Sepper advirtió que «los cambios contemporáneos hacia la exención religiosa pueden llevar a tribunales y reguladores a mirar con más buenos ojos el uso religioso de los psicodélicos».

Qué significa para el futuro de las iglesias ayahuasqueras

Para las comunidades religiosas que utilizan ayahuasca en Estados Unidos, el caso de Iowa ofrece una hoja de ruta distinta a la judicial: la negociación directa con la agencia federal, respaldada por certificaciones estatales y compromisos de reporte de seguridad. Si el modelo se consolida, podría abrir una vía más predecible —aunque igualmente exigente en materia de control y transparencia— para que otras congregaciones religiosas accedan a su sacramento sin necesidad de años de litigio.

Es importante recordar que la ayahuasca, pese a su creciente reconocimiento religioso y terapéutico, es una sustancia psicoactiva potente, con interacciones medicamentosas relevantes y efectos que deben abordarse con preparación, acompañamiento adecuado y pleno conocimiento de los riesgos.

Fuente: KCRG / Associated Press

Foto: Apollo (CC BY) vía Openverse.