La ayahuasca, el brebaje ceremonial amazónico elaborado a partir de la liana Banisteriopsis caapi y las hojas de Psychotria viridis, sigue generando evidencia científica sobre su potencial terapéutico. Un nuevo estudio longitudinal publicado en 2026 en la revista Frontiers in Psychiatry ha seguido durante seis meses a 280 adultos diagnosticados con trastornos depresivos que participaron en ceremonias rituales de ayahuasca en Brasil, encontrando mejoras significativas y sostenidas en múltiples indicadores de salud mental.
Un seguimiento sin precedentes en estudios de ayahuasca
El estudio, realizado en la región noroeste del estado de São Paulo, es uno de los más completos en términos de duración y tamaño muestral dentro de la investigación sobre ayahuasca. Los participantes fueron evaluados en seis momentos distintos a lo largo de seis meses: antes de la ceremonia, inmediatamente después, y en los meses 1, 2, 4 y 6 posteriores a la experiencia.
Las mediciones incluyeron escalas validadas de depresión, ansiedad generalizada y síntomas relacionados con el uso de sustancias. Lo que encontraron los investigadores fue una reducción estadísticamente significativa en las puntuaciones de depresión que apareció poco después de la intervención y se mantuvo estable a lo largo de los seis meses de seguimiento, aunque con variabilidad individual.
Depresión, ansiedad y adicciones: un triple beneficio
Uno de los hallazgos más relevantes del estudio es que los efectos benéficos de la ayahuasca no se limitaron a la depresión. Los participantes también mostraron mejoras en los síntomas de ansiedad generalizada y en medidas relacionadas con el trastorno por uso de sustancias. Esta convergencia de efectos positivos en tres condiciones frecuentemente comórbidas es especialmente significativa desde un punto de vista clínico, ya que apunta a que la ayahuasca podría actuar sobre mecanismos neurobiológicos compartidos subyacentes a estos trastornos.
Los investigadores destacan que cuando el uso ritual de la ayahuasca se complementó con apoyo psicoterapéutico, los beneficios fueron consistentemente más pronunciados, lo que sugiere que el contexto terapéutico y el acompañamiento profesional son componentes fundamentales para maximizar el potencial curativo de la experiencia.
Mecanismos: entre la neurociencia y el significado
La ayahuasca contiene DMT (dimetiltriptamina), un potente agonista serotoninérgico que produce experiencias visionarias intensas, y harminas, inhibidores de la MAO (monoaminooxidasa) que permiten la actividad oral del DMT. Desde la perspectiva neurobiológica, la ayahuasca activa receptores de serotonina (5-HT2A), modula los sistemas dopaminérgico y glutamatérgico, y promueve la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para formar nuevas conexiones neuronales.
Pero los investigadores reconocen que la dimensión subjetiva y espiritual de la experiencia —el sentido de conexión profunda, la revisión de la propia historia de vida, las experiencias de tipo místico— también desempeña un papel crucial en los resultados terapéuticos, y que reducir la ayahuasca a sus componentes farmacológicos puede ser un enfoque incompleto.
Ayahuasca en contexto latinoamericano
Para los lectores hispanohablantes, la relevancia de este estudio va más allá de lo científico. La ayahuasca forma parte del patrimonio cultural de múltiples pueblos indígenas de la Amazonía, y su uso en contextos rituales está profundamente arraigado en países como Perú, Brasil, Colombia y Ecuador. La creciente validación científica de sus efectos terapéuticos abre debates importantes sobre la integración de los saberes tradicionales con la medicina occidental, la regulación de los centros de retiro y la protección de las comunidades indígenas frente al turismo psicodélico sin escrúpulos.
Mientras los ensayos clínicos en laboratorio siguen avanzando, estudios naturalistas como este ofrecen una ventana a cómo miles de personas en América Latina ya están usando estas plantas con propósitos terapéuticos, con resultados que la ciencia comienza a documentar con mayor rigor.
Fuente: Frontiers in Psychiatry – https://www.frontiersin.org/journals/psychiatry/articles/10.3389/fpsyt.2026.1726909/full