Un nuevo estudio observacional publicado en la revista npj Mental Health Research encontró que las personas con mayor experiencia previa consumiendo ayahuasca —el brebaje amazónico elaborado con las hojas de Psychotria viridis y la liana Banisteriopsis caapi— presentan, en promedio, menor angustia psicológica, mejor bienestar espiritual, menor consumo reportado de alcohol y creencias metafísicas más marcadas que quienes nunca la probaron.

Los investigadores compararon a usuarios primerizos con usuarios experimentados de ayahuasca para analizar cómo la exposición previa se relaciona con el estado de ánimo, el estrés, la espiritualidad, el consumo de sustancias y las creencias sobre la conciencia. El patrón general se mantuvo estable incluso después de ajustar los resultados por edad, género, orientación sexual, nivel educativo, estado civil e ingresos. Distintos umbrales para definir «experiencia» arrojaron resultados muy consistentes entre sí.

Menos síntomas depresivos a mayor experiencia

La diferencia más marcada entre grupos apareció en la calidad de vida espiritual, con las puntuaciones más altas entre quienes tenían mayor historial de consumo. Este hallazgo coincide con estudios previos que reportan mayor calidad de vida espiritual y cambios en las experiencias espirituales entre usuarios de ayahuasca, aunque los propios autores advierten que la relación podría ser bidireccional: las personas con mejor calidad de vida de partida también podrían ser más propensas a acercarse a la ayahuasca.

Para la depresión, el estudio encontró una asociación gradual: los síntomas depresivos bajaban progresivamente entre el grupo sin experiencia, el de experiencia baja a moderada y el de mayor experiencia. Los autores proponen varios mecanismos posibles para explicar este patrón, aunque remarcan que se trata de datos observacionales —no de un ensayo clínico controlado— por lo que no pueden establecer causalidad.

Cautela ante la interpretación

El hallazgo resume bien el desafío que enfrenta este campo de investigación: hay un patrón claro y repetido en los datos, pero los mecanismos que lo explican siguen sin conocerse con precisión. Los investigadores subrayan que factores como el contexto ritual, la guía de facilitadores experimentados y la propia selección de quienes deciden repetir la experiencia podrían influir tanto como la sustancia en sí.

El estudio se suma a un cuerpo creciente de investigación observacional sobre el uso ritual de ayahuasca en contextos ceremoniales, que busca complementar —sin reemplazar— los ensayos clínicos controlados que hoy exige la evidencia médica más rigurosa.

Los propios autores insisten en un punto importante: se trata de datos de personas que ya eligieron consumir ayahuasca en entornos rituales, muchas veces acompañadas por facilitadores con experiencia, y no de una prescripción médica. Por eso remarcan la necesidad de más estudios longitudinales que sigan a los mismos participantes a lo largo del tiempo, en vez de comparar únicamente instantáneas entre grupos con distinto historial de consumo.

Fuente: News-Medical

Foto: Apollo (CC BY 2.0)