El mayor estudio de uso compasivo con psicodélicos jamás publicado acaba de arrojar datos alentadores para pacientes con depresión y ansiedad resistentes a los tratamientos convencionales. El programa de psicoterapia asistida con LSD y psilocibina de la División de Adicciones del Hospital Universitario de Ginebra, en Suiza, reportó mejoras significativas y sostenidas en 115 pacientes tratados bajo el marco legal de «uso compasivo» que permite la Oficina Federal de Salud Pública suiza.

Un programa único en el mundo

Desde hace cinco años, Suiza autoriza el tratamiento con LSD o psilocibina fuera de ensayos clínicos tradicionales, mediante permisos individuales otorgados caso por caso bajo la Ley de Estupefacientes. Más de 250 pacientes con depresión o ansiedad resistente al tratamiento han pasado por el programa ginebrino, y este nuevo estudio retrospectivo analiza en detalle a 115 de ellos: 70 recibieron 100 microgramos de LSD y 45 recibieron 25 miligramos de psilocibina, entre mayo de 2024 y octubre de 2025.

Resultados clínicos sostenidos

Los pacientes, con una edad promedio de 47 años y un historial de resistencia a al menos dos clases distintas de antidepresivos, mostraron una reducción estadísticamente significativa tanto en los síntomas depresivos (medidos con el Inventario de Depresión de Beck) como en la ansiedad rasgo (medida con el STAI), sostenida entre uno y tres meses después del tratamiento. Un dato relevante: no hubo diferencias significativas entre quienes recibieron LSD y quienes recibieron psilocibina, lo que sugiere que el proceso terapéutico global —más que la molécula específica— podría ser el factor determinante.

Cambios en la forma de pensar

Un análisis exploratorio adicional encontró que los pacientes redujeron significativamente patrones de pensamiento como la autoculpa, la rumiación y la catastrofización, mientras aumentaban estrategias más saludables como la reevaluación positiva. Los investigadores interpretan esto como evidencia de que la terapia psicodélica podría actuar, en parte, flexibilizando patrones cognitivos rígidos asociados a la depresión.

Seguridad y limitaciones

El perfil de efectos adversos fue mayormente leve y transitorio —visión borrosa, mareos y náuseas fueron los más comunes—, sin abandonos del tratamiento ni diferencias relevantes entre ambas sustancias. Cada dosis de LSD cuesta 128 francos suizos y cada dosis de psilocibina 502 francos, costos que no cubre el seguro médico suizo aunque sí las consultas asociadas. Los propios autores advierten que se trata de un estudio retrospectivo sin grupo de control aleatorizado, y que la muestra —pacientes muy motivados y dispuestos a esperar meses por la autorización— podría no representar a la población general.

Fuente: medRxiv (preprint) / Hospital Universitario de Ginebra