Un estudio publicado en mayo de 2026 en el Journal of Psychoactive Drugs identificó una asociación modesta pero estadísticamente significativa entre el uso de alucinógenos a lo largo de la vida y la enfermedad valvular cardíaca (EVC). La investigación utilizó datos del programa All of Us del Instituto Nacional de Salud de Estados Unidos, uno de los conjuntos de datos de salud más amplios disponibles en el país, y sus resultados añaden una nueva variable al debate sobre la seguridad a largo plazo de los psicodélicos.
Por qué se investigó esta relación
El interés en la posible relación entre psicodélicos y salud cardíaca no es nuevo. Algunos medicamentos que actúan sobre los receptores de serotonina 5-HT2B —el mismo receptor al que se unen varios psicodélicos clásicos— han sido retirados del mercado en el pasado por causar fibrosis valvular cardíaca. La pregunta de si los psicodélicos, que también actúan sobre este receptor, podrían tener un efecto similar había quedado sin respuesta a gran escala hasta ahora.
Qué encontró el estudio
Después de ajustar estadísticamente por múltiples variables de confusión, los investigadores encontraron que las personas que reportaban haber usado alucinógenos a lo largo de su vida tenían probabilidades modestamente mayores de tener diagnóstico de enfermedad valvular cardíaca en comparación con quienes no los habían usado. Los propios autores subrayan que la asociación es modesta y que la relación es compleja, potencialmente confundida por numerosos factores que el diseño del estudio no permite aislar completamente.
Lo que el estudio no puede decir
Hay varias limitaciones importantes que conviene tener en cuenta. Primero, se trata de un estudio observacional basado en datos autorreportados, sin información precisa sobre las dosis consumidas, la frecuencia de uso, el tipo específico de alucinógeno o el periodo de la vida en que se produjo el consumo. Segundo, no puede establecer causalidad: una asociación estadística no implica que los alucinógenos sean la causa de la enfermedad valvular. Tercero, los niveles sanguíneos de psicodélicos típicos en uso recreativo o terapéutico son mucho menores que los de los fármacos que causaron fibrosis en el pasado, por lo que el mecanismo biológico real —si existe— aún debe ser precisado.
Por qué importa en el contexto actual
Con cientos de ensayos clínicos activos con psicodélicos en todo el mundo y un interés regulatorio creciente, contar con datos sobre posibles riesgos cardiovasculares a largo plazo es esencial. Este estudio no cierra el debate, sino que lo abre: sus autores concluyen que se necesitan estudios longitudinales más sofisticados, con mediciones detalladas de la exposición, para entender mejor si existe una relación causal y, de haberla, qué factores la modulan.
Conclusión
La señal encontrada es modesta y requiere confirmación, pero es lo suficientemente relevante como para que los investigadores y las agencias regulatorias la tengan en cuenta al diseñar protocolos de seguimiento para los pacientes que participan en terapias asistidas con psicodélicos, especialmente en tratamientos repetidos o a largo plazo.
Fuente: Journal of Psychoactive Drugs / All of Us Research Program — tandfonline.com