En la reunión anual de la Sociedad Americana de Medicina de las Adicciones (ASAM), celebrada en abril de 2026, un grupo de investigadores presentó datos preliminares que posicionan a la ketamina como un posible tratamiento de «doble objetivo» para una combinación clínica particularmente difícil de tratar: la depresión mayor que coexiste con el trastorno por consumo de alcohol.
Dos trastornos, un mismo circuito
La depresión y el trastorno por consumo de alcohol se presentan juntos con enorme frecuencia, y cada uno complica el tratamiento del otro: los pacientes con ambos diagnósticos suelen responder peor a los antidepresivos convencionales y tienen mayor riesgo de recaída en el consumo. Parte de la lógica detrás de explorar la ketamina en esta población combinada tiene que ver con su mecanismo de acción sobre el sistema glutamatérgico y los receptores NMDA, una vía que distintos grupos de investigación han implicado tanto en los circuitos cerebrales de la depresión como en los del craving y la recaída en las adicciones.
Un tratamiento, dos síntomas a la vez
La hipótesis que se discutió en ASAM 2026 es que, si la ketamina actúa sobre esa vía compartida, una misma intervención podría aliviar simultáneamente los síntomas depresivos y reducir el deseo de consumir alcohol, en lugar de requerir dos tratamientos separados y potencialmente contradictorios. Esto sería relevante en la práctica clínica real, donde los pacientes con diagnóstico dual suelen quedar fuera de los ensayos clínicos tradicionales de antidepresivos, que habitualmente excluyen a personas con consumo activo de sustancias.
Cautela ante datos tempranos
Se trata, por ahora, de resultados presentados en un congreso médico —y no de un ensayo clínico aleatorizado publicado y revisado por pares— por lo que la comunidad científica pide cautela antes de sacar conclusiones definitivas sobre su eficacia real en esta población dual. El campo de la ketamina, además, atraviesa un momento de escrutinio: estudios recientes han cuestionado si buena parte de su efecto antidepresivo percibido se debe a la farmacología o a las expectativas del paciente, lo que hace aún más necesario confirmar este posible beneficio dual con ensayos controlados y placebos activos.
Por qué es una noticia relevante para las adicciones
Si se confirma en estudios más rigurosos, un tratamiento capaz de abordar depresión y consumo de alcohol al mismo tiempo llenaría un vacío importante en la psiquiatría de las adicciones, un campo con pocas opciones farmacológicas efectivas para el diagnóstico dual. Por ahora, especialistas en adicciones lo describen como una línea de investigación prometedora pero incipiente, que necesitará años de ensayos adicionales antes de convertirse en una opción de tratamiento establecida.
Fuente: Psychiatry Advisor