Luisiana se sumó al creciente número de estados que impulsan la investigación con psicodélicos, pero con un giro particular: parte del dinero saldrá de los fondos del acuerdo judicial por la crisis de los opioides. La medida, aprobada por unanimidad por la legislatura estatal, crea un Programa de Terapia Asistida por Psicodélicos dentro del Departamento de Salud de Luisiana.

Qué establece la ley

El proyecto de ley, impulsado por el senador Patrick McMath, permite que centros médicos académicos se asocien con desarrolladores de fármacos para llevar adelante ensayos clínicos con sustancias como la psilocibina y la ibogaína. El objetivo declarado es avanzar hacia la aprobación de la FDA para tratar el trastorno por consumo de opioides y otras condiciones, con acuerdos específicos de reparto de ingresos por cualquier propiedad intelectual que se genere.

El vínculo con la crisis de opioides

La lógica detrás de usar fondos del acuerdo por opioides es directa: la ibogaína, en particular, ha mostrado señales prometedoras para interrumpir la adicción a los opiáceos. Al canalizar ese dinero hacia la investigación de tratamientos que podrían reducir las muertes por sobredosis, los legisladores presentan la iniciativa como una inversión coherente con el origen de los fondos. «Creo que salvará vidas», resumió uno de los promotores durante el debate.

Cómo funcionará

De aprobarse su implementación, el programa entraría en vigor el 1 de agosto de 2026. Identificaría centros médicos académicos que realicen estudios clínicos para el trastorno por consumo de opioides y problemas de salud mental resistentes al tratamiento, y ayudaría a localizar pacientes elegibles a través de los distritos de servicios humanos del estado.

Una tendencia nacional

Luisiana se une así a estados como Texas, Colorado, Nuevo México y otros que en los últimos meses aprobaron marcos para financiar o regular la investigación con psicodélicos. La diferencia es el mecanismo de financiamiento: mientras Texas destinó fondos públicos directos y Colorado integró la ibogaína en su legislación de drogas, Luisiana apuesta por reutilizar el dinero de las farmacéuticas que contribuyeron a la epidemia de opioides. Cerca de treinta legislaturas estatales debaten hoy reformas sobre psicodélicos.

Fuente: Louisiana Illuminator

Foto: clagnut, licencia by-sa 2.0 vía Openverse