El cineasta Jordan Kronick pasó casi dos años filmando algo que rara vez llega a la pantalla: lo que ocurre dentro de la sala de dosificación durante una sesión psicodélica. Su nuevo documental «Peaking: Psychedelics and the Pursuit of Happiness» sigue a personas que prueban por primera vez psilocibina, LSD, ayahuasca, ibogaína, MDMA y 5-MeO-DMT de sapo del desierto de Sonora, con cámaras presentes antes, durante y meses después de cada experiencia. Filmado entre marzo de 2024 y octubre de 2025, se estrenó en junio en el festival Dances With Films de Los Ángeles y ahora se exhibe ciudad por ciudad en EE. UU., con estreno digital previsto para diciembre.

Un periodista que ya cambió la historia del MDMA una vez

Kronick no es un recién llegado al tema. En 2004, como productor de Peter Jennings en ABC News, realizó «Ecstasy Rising», un documental que desmontó el estudio que afirmaba que el MDMA «agujereaba» el cerebro: el científico detrás de esa investigación terminó retractándose al descubrir que su laboratorio había administrado metanfetamina a los monos del experimento, no MDMA. Según cuenta Kronick, el fundador de MAPS, Rick Doblin, atribuye a ese documental haber ayudado a destrabar los primeros ensayos de MDMA para el estrés postraumático.

Deporte, conmociones cerebrales y una posible reparación neurológica

Uno de los hilos centrales de «Peaking» conecta los psicodélicos con el mundo del deporte de contacto. El exjugador de hockey Daniel Carcillo, bicampeón de la Copa Stanley, relata cómo las sustancias lo ayudaron a atravesar depresión, ideación suicida y adicción a opioides, y cree que también mejoraron sus síntomas de conmociones repetidas. Carcillo impulsa, además, un estudio en Johns Hopkins para evaluar si los psicodélicos pueden reparar físicamente el daño cerebral en deportistas de fútbol americano, hockey, rugby y artes marciales mixtas.

El debate ético detrás del sapo del desierto

El filme no elude las tensiones del propio movimiento: una ceremonia con secreción de sapo de Sonora expone un dilema que varios investigadores vienen señalando: el 5-MeO-DMT sintético es más seguro, la población del anfibio está bajo presión por la demanda, y las afirmaciones sobre un uso ritual ancestral de esta práctica concreta no resisten el chequeo histórico.

Qué cambiaría —y qué no— una aprobación de la FDA

El documental cierra mirando hacia adelante: la presentación de Compass Pathways para su psilocibina sintética y la posible reaceptación del MDMA ante la FDA. Kronick recuerda un matiz que suele perderse en la cobertura periodística: una eventual aprobación regulatoria cubriría formulaciones y protocolos patentados específicos, no las sustancias en sí mismas. Con ese horizonte, no descarta que los psicodélicos lleguen a una aprobación federal en EE. UU. antes que el propio cannabis.

Para conocer más sobre el estado actual de la investigación clínica con estas sustancias, puede consultarse nuestra guía completa de psicodélicos, así como la cobertura de este portal sobre la carrera regulatoria de Compass Pathways.

Fuente: Psychedelics Today