Un artículo académico de 2021 sobre ética en la terapia psicodélica está más cerca de ser retractado. El Journal of Humanistic Psychology (JHP), publicado por Sage, colocó sobre él una «Expresión de Preocupación», el aviso formal que las revistas usan cuando la fiabilidad de un trabajo está siendo investigada. El caso volvió a circular esta semana al ser recogido por Retraction Watch.

Qué dice el artículo cuestionado

El trabajo, titulado «A Qualitative Exploration of Relational Ethical Challenges and Practices in Psychedelic Healing» y firmado por William Brennan junto a M. Jackson, K. MacLean y J. Ponterotto, sostenía que los psicodélicos poseen propiedades curativas extraordinarias y que, por eso, convenía revisar los estándares éticos de protección al paciente y prescindir de los mecanismos habituales de rendición de cuentas cuando hay violaciones.

Los cargos

El medio Mad in America, que viene documentando el caso desde 2021, resume así los motivos por los que pide la retractación: conflictos de interés declarados de forma inadecuada; datos que describían abusos sexuales a pacientes que quedaron fuera del análisis; conductas de transgresión de límites reformuladas como terapéuticas y «sanadoras»; y la promoción del autocontrol de los terapeutas como supervisión suficiente. A esto se suma un detalle poco común: el propio Brennan declaró públicamente que su investigación ya no era fiable.

El origen del cuestionamiento está en la relación entre el autor y sus entrevistados. Tras publicarse el artículo se supo que Brennan había sido alumno de Aharon Grossbard —formador de terapeutas psicodélicos junto a su esposa Françoise Bourzat, ambos acusados por varios estudiantes y pacientes de conductas sexuales indebidas— y que buena parte de los sujetos del estudio podrían provenir de ese mismo círculo. En 2021 los autores publicaron una «Declaración de Posicionalidad» reconociéndolo, aunque la versión que finalmente se anexó al artículo omitió la frase que pedía a los lectores estar atentos a posibles sesgos.

Una investigación cerrada y otra abierta

La Universidad Fordham, donde Brennan hizo la investigación como parte de su doctorado, revisó el caso y lo dio por cerrado: su comité se limitó a evaluar si hubo desvíos del protocolo aprobado y si se configuraba mala conducta científica según su definición interna (fabricación, falsificación o plagio). Los reproches al artículo caen fuera de ese perímetro.

La revista, en cambio, sigue trabajando. «Continuamos investigando y atendiendo el caso», respondió por correo Sarah Kamens, editora en jefe del JHP, que dijo estar colaborando con el equipo de integridad de la investigación de Sage y ajustarse a las guías del COPE y al código ético de la Asociación Estadounidense de Psicología.

Un aviso que avisa poco

Los críticos señalan que la Expresión de Preocupación publicada no cumple del todo con las recomendaciones del COPE: no explicita los motivos de la preocupación y no resulta fácil de encontrar desde el propio artículo, donde hay que desplegar un menú para dar con el enlace. Eso complica que buscadores, bases bibliométricas e indexadores registren que el estudio está bajo revisión, y que siga citándose como si nada hubiera pasado.

Fuente: Mad in America