Un ensayo clínico de fase IIa publicado en la revista Nature Medicine a principios de 2026 ha demostrado que una única infusión intravenosa de dimetiltriptamina (DMT) es capaz de reducir significativamente los síntomas de depresión mayor en tan solo una semana. Los resultados abren una nueva vía terapéutica que combina la rapidez de acción con una duración del efecto psicodélico considerablemente más corta que la de otros compuestos como la psilocibina.

El ensayo y su metodología

El estudio, realizado en centros clínicos de Londres y Liverpool (Reino Unido), incluyó a 34 adultos diagnosticados con depresión mayor de moderada a severa. Los participantes fueron asignados al azar a recibir o bien una dosis única de 21,5 mg de SPL026 (fumarato de DMT) o bien un placebo, administrados mediante infusión intravenosa durante aproximadamente diez minutos. El diseño fue doble ciego y controlado con placebo, lo que otorga solidez metodológica a los hallazgos.

La elección del formato intravenoso respondió a la necesidad de controlar con precisión la dosis y la duración del efecto psicodélico, que en el caso del DMT se limita a unos 20-30 minutos, a diferencia de las 4-6 horas que puede durar la psilocibina o los 8-12 horas del LSD.

Resultados: rapidez y duración del beneficio

Los efectos antidepresivos se observaron ya a la semana siguiente a la sesión y, en algunos participantes, se mantuvieron hasta tres meses después de la administración. El grupo que recibió DMT mostró mejoras sustancialmente mayores en las escalas de síntomas depresivos en comparación con el grupo placebo.

Este hallazgo es especialmente relevante porque la depresión mayor afecta a más de 280 millones de personas en todo el mundo, y una proporción importante de ellas no responde a los antidepresivos convencionales. La rapidez de acción del DMT —incluso mayor que la de la ketamina— abre la posibilidad de un tratamiento de crisis que pueda actuar en horas, no en semanas.

El DMT como alternativa práctica

Una de las ventajas clínicas más destacadas del DMT frente a otros psicodélicos es precisamente su corta duración de acción. Mientras que una sesión con psilocibina requiere un día completo de acompañamiento terapéutico, una infusión de DMT puede completarse en una tarde, lo que reduce significativamente los costes y la logística de atención.

Los investigadores señalan que el compuesto se tolera bien y que los efectos adversos reportados fueron leves y transitorios, principalmente náuseas leves y alteraciones perceptuales durante el período de infusión. No se reportaron efectos adversos graves.

Perspectivas regulatorias

Aunque el campo aún no ha alcanzado la fase de aprobación regulatoria, los autores del estudio estiman que el primer tratamiento basado en DMT podría estar disponible clínicamente en un plazo de tres a cuatro años, dependiendo del avance de los ensayos de fase III. La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos y la Agencia Europea de Medicamentos seguirán de cerca estos desarrollos.

Para los investigadores y clínicos en el ámbito hispanohablante, este estudio refuerza la necesidad de incluir el DMT en los debates sobre regulación y acceso terapéutico, especialmente en países donde la investigación con psicodélicos está comenzando a abrirse camino institucional.

Conclusión

El ensayo publicado en Nature Medicine representa un hito en la investigación psicodélica: por primera vez, un estudio riguroso y controlado con placebo demuestra que el DMT intravenoso puede aliviar la depresión mayor de forma rápida y duradera con una sola sesión. El horizonte de los psicodélicos como herramientas terapéuticas de primera línea se acerca cada vez más.

Fuente: Nature Medicine – https://www.nature.com/articles/s41591-025-04154-z