Hasta hace poco, hablar de psicodélicos en Wall Street era hablar de una apuesta especulativa. Esta semana, Wells Fargo publicó un informe que trata al sector como una categoría farmacéutica más, con proyecciones a diez años: calcula que los psicodélicos de marca aprobados para depresión moverán unos 11.000 millones de dólares hacia 2035.

El argumento: Spravato ya demostró que el modelo funciona

La tesis del banco no descansa en resultados de ensayos clínicos, sino en un producto que lleva años en el mercado. Spravato, la esketamina en aerosol nasal de Johnson & Johnson, factura a un ritmo anualizado superior a los 2.000 millones de dólares. Su arranque fue lento: hubo escepticismo sobre los datos clínicos, y el programa REMS obligaba a administrarlo en centros certificados con dos horas de observación posterior. La pandemia tampoco ayudó.

Que un fármaco con esas fricciones logísticas haya llegado igual a esa cifra es, para Wells Fargo, la validación del modelo de «psiquiatría intervencionista»: tratamientos que se administran en un entorno supervisado y que se pagan como procedimiento, no como una pastilla diaria. Es exactamente el formato que necesitarán la psilocibina y el 5-MeO-DMT si llegan a aprobarse.

A quién le gusta y a quién no

El analista Benjamin Burnett inició cobertura de cinco compañías con distinto entusiasmo. Definium Therapeutics recibió calificación de «sobreponderar» con un precio objetivo de 68 dólares. GH Research, también «sobreponderar», con objetivo de 44 dólares, lo que implicaría un recorrido al alza cercano al 56%. Helus Pharma —la antigua Cybin— obtuvo «sobreponderar» y un objetivo de 16 dólares, prácticamente el doble de su cotización.

La excepción fue Compass Pathways, la compañía más avanzada del sector y la que más cerca está de presentar su solicitud de aprobación ante la FDA: recibió una calificación neutral («equal weight») con objetivo de 13 dólares, apenas un 12% por encima del precio de entonces. La lectura implícita es que buena parte del valor de Compass ya está descontado en el precio, mientras que las apuestas con más recorrido son las que todavía deben leer datos de Fase 3.

Qué significa esto para el campo

Los informes de analistas no curan a nadie, pero cambian el clima. Una proyección de 11.000 millones publicada por un banco de este tamaño abarata el capital para las compañías del sector y las hace visibles para fondos que hasta ahora ni las miraban. También traslada el foco: de si los psicodélicos funcionan, a si los sistemas de salud podrán pagarlos y organizarlos.

Ese segundo problema sigue sin resolverse. La cifra de Spravato incluye años de negociación con aseguradoras y de construcción de centros certificados. Cualquier psicodélico aprobado enfrentará una versión más exigente del mismo obstáculo, porque a la supervisión médica habrá que sumarle sesiones de preparación, acompañamiento e integración. Wall Street está poniendo el número; el sistema de salud todavía tiene que poner la infraestructura.

Fuente: Investing.com