Un nuevo compuesto derivado de la ketamina, bautizado Ketamir-2, completó su primer ensayo en humanos con resultados que sus desarrolladores consideran alentadores: dosis de hasta 600 mg no provocaron efectos disociativos relevantes ni eventos adversos graves. El estudio, conocido como MIRA-001, es un primer paso hacia un tratamiento oral para el dolor neuropático que evite los efectos psicoactivos que limitan el uso clínico de la ketamina convencional.

Por qué se necesita una alternativa a la ketamina

La ketamina es un antagonista del receptor NMDA usado fuera de etiqueta para el dolor neuropático refractario, incluido el provocado por la quimioterapia. Pero su utilidad está limitada por una biodisponibilidad oral pobre, una ventana terapéutica estrecha y los efectos disociativos que aparecen en dosis cercanas a las analgésicas. Ketamir-2 es un antagonista NMDA de baja afinidad, selectivo por el sitio de la fenciclidina, con una afinidad unas cien veces menor que la ketamina: la apuesta es que esa menor potencia permita bloquear la señalización NMDA excesiva sin alterar la transmisión normal ni producir disociación.

Cómo fue el primer ensayo en humanos

El equipo, liderado por el farmacólogo israelí Ilan Angel, reclutó a 57 adultos sanos de entre 18 y 29 años en un centro de investigación clínica en Jerusalén, aleatorizados 3 a 1 entre Ketamir-2 y placebo. Cuatro grupos recibieron una dosis única de 50, 150, 300 o 600 mg, y otros tres recibieron dosis diarias de 150, 300 o 600 mg durante cinco días. El 37,2% de quienes recibieron el fármaco activo presentó algún evento adverso, frente al 50% del grupo placebo, sin relación con la dosis. Mareos y dolor de cabeza fueron los síntomas más frecuentes en ambos grupos, y no se registraron eventos graves, abandonos por seguridad ni señales relevantes de riesgo psicotomimético o de ideación suicida en las escalas aplicadas.

Lo que todavía no se sabe

El ensayo midió seguridad y farmacocinética, no eficacia analgésica: no hubo pacientes con dolor real ni comparación directa con ketamina en las mismas condiciones, de modo que no puede afirmarse que Ketamir-2 sea superior. La muestra fue pequeña, joven, mayoritariamente blanca y de un único centro, lo que limita qué tan generalizables son los resultados. Los propios autores reconocen además una inconsistencia entre la narrativa del artículo y una de sus tablas de datos sobre si la exposición en humanos a 300 mg realmente supera el umbral de eficacia observado en modelos animales de dolor por quimioterapia, algo que todavía debe aclararse antes de avanzar.

El siguiente paso

Con este perfil de seguridad preliminar, los desarrolladores planean avanzar a un ensayo de fase 2a que, a diferencia de este primer estudio, sí debería incluir pacientes con dolor neuropático real. Si los resultados se confirman, Ketamir-2 podría sumarse a una lista creciente de moléculas —como la ketamina sin conservantes de NRx Pharmaceuticals— que buscan reformular la ketamina para ampliar su uso clínico. Para entender dónde se ubica la ketamina dentro del mapa más amplio de sustancias psicoactivas con uso terapéutico, la guía completa de psicodélicos de Portal Psicodélico ofrece un panorama introductorio, y la sección de Medicina reúne la cobertura más reciente sobre ensayos clínicos con estas moléculas.

Fuente: Blossom Research / Authorea (preprint)