Un estudio publicado en The Journal of Clinical Psychiatry y realizado en el centro de salud mental Sheppard Pratt, en Maryland, encontró que una sola dosis de psilocibina, administrada junto con apoyo psicológico estructurado, produjo reducciones rápidas y duraderas del pensamiento suicida crónico en pacientes con depresión resistente al tratamiento.

Un problema clínico difícil de abordar

La ideación suicida crónica —pensamientos persistentes sobre la muerte o el suicidio que pueden extenderse durante meses o años— es uno de los síntomas más difíciles de tratar en psiquiatría y uno de los que peor responde a los antidepresivos convencionales. El estudio buscó evaluar si la psilocibina, ya estudiada extensamente para la depresión mayor, podía tener un efecto específico sobre este síntoma en particular.

Diseño del ensayo

Se trató de un ensayo abierto (sin grupo placebo ciego) que incluyó a 20 adultos con diagnóstico de trastorno depresivo mayor e ideación suicida crónica, todos ellos con al menos dos tratamientos antidepresivos previos fallidos. Los participantes recibieron una dosis única de 25 mg de psilocibina sintética (COMP360) dentro de un protocolo terapéutico estructurado que incluyó sesiones de preparación, la administración supervisada y encuentros de integración posteriores.

Resultados a tres meses

Los investigadores observaron reducciones significativas en los puntajes de ideación suicida ya en la semana 1, con el efecto principal medido en la semana 3 y mejoras que se mantuvieron hasta la semana 12. En total, 14 de los 20 participantes —el 70%— alcanzaron remisión o casi remisión de su ideación suicida tres meses después de la dosis única. No se registraron eventos adversos graves durante el seguimiento.

Cautela ante un estudio pequeño y abierto

Los propios autores advirtieron que se trata de una muestra reducida y sin grupo de comparación ciego, por lo que los resultados deben interpretarse como una señal preliminar y no como evidencia definitiva. Aun así, el hallazgo se suma a un cuerpo creciente de investigación —incluidas revisiones sistemáticas recientes— que sugiere que los psicodélicos podrían tener un rol específico en la prevención del suicidio, un área donde las opciones de tratamiento rápido siguen siendo muy limitadas.

Fuente: Sheppard Pratt