El gobernador de Georgia, Brian Kemp, firmó el 12 de mayo la ley HB 717, que por primera vez establece un marco regulatorio integral para las clínicas que administran ketamina y otras «terapias asistidas por psicodélicos» en el estado. La norma entra en vigor el 1 de julio, aunque sus disposiciones más exigentes se aplicarán de forma escalonada durante los próximos dos años.

Qué cambia a partir de ahora

La ley encarga a la Junta Médica Compuesta de Georgia (Georgia Composite Medical Board) redactar, antes de fin de 2026, las reglas específicas que deberán cumplir estas clínicas. A partir de esas reglas, los centros tendrán hasta el 1 de julio de 2027 para obtener una licencia formal, que incluirá requisitos de protocolos de emergencia, ya sea mediante convenios con hospitales cercanos o capacidad propia para trasladar pacientes en caso de complicaciones.

Quién puede administrar el tratamiento

Uno de los puntos más discutidos de la ley es la lista de profesionales habilitados para aplicar ketamina y otras terapias psicodélicas: médicos con formación avanzada en manejo de vía aérea, enfermeros anestesistas certificados bajo supervisión médica, asistentes de anestesiólogo bajo supervisión directa, y enfermeros o asistentes médicos con al menos cinco años de experiencia clínica, formación específica y aprobación expresa de la Junta. Este último punto generó un debate previo en la Cámara de Representantes estatal, que en marzo había rechazado una versión anterior del proyecto por considerar que exigía demasiado control médico directo sobre las clínicas.

Monitoreo y sanciones

La ley también obliga a los proveedores a revisar el programa estatal de monitoreo de medicamentos recetados antes de cada sesión y a reportar allí toda administración de terapias psicodélicas, en un esfuerzo por evitar el uso indebido o la sobreprescripción. Operar una clínica sin la licencia correspondiente pasará a ser un delito penal una vez que el sistema de licencias esté plenamente vigente.

Parte de una ola más amplia

Georgia se suma así a Texas, que en enero publicó sus propias reglas para la «terapia psicodélica con ketamina», en un movimiento que varios especialistas en derecho sanitario anticipan que otros estados replicarán en los próximos meses, a medida que crece la preocupación por la proliferación de clínicas de ketamina con supervisión médica mínima.

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Fuente: Little Health Law Blog