La agencia del medicamento de Estados Unidos abrió una ofensiva contra las tiendas online que venden ketamina sin aprobación para uso terapéutico, en un momento en que las terapias psicodélicas «clásicas» se acercan al mercado por los canales regulados.
Qué hizo la FDA
El 7 de julio de 2026, el Centro de Evaluación e Investigación de Medicamentos (CDER) de la FDA envió 14 cartas de advertencia a sitios que comercializaban ketamina no aprobada con fines terapéuticos. Todos menos uno operan desde Estados Unidos; el restante, desde los Países Bajos. Entre los sitios señalados figuran nombres como LyfeUnit —que decía vender ketamina inyectable «de grado farmacéutico» para la depresión resistente al tratamiento— y otros como Legit Ketamine Suppliers o Buy Keta Online.
Los riesgos que señala el regulador
La FDA advirtió que el creciente interés de los consumidores, sumado a la facilidad para comprar productos no aprobados por internet, «pone a los consumidores en riesgo de sufrir efectos adversos graves». El peligro es especialmente alto con la ketamina inyectable: una muestra sin control ni esterilidad puede derivar en septicemia o sepsis. El organismo recordó, además, que los productos mal etiquetados pueden contener cantidades variables de principio activo, o incluso ingredientes distintos de los anunciados.
Un mercado legal en expansión
Hoy, el único fármaco basado en ketamina aprobado por la FDA para la depresión resistente es Spravato (esketamina), de Johnson & Johnson; el Ketalar está autorizado solo como anestésico general. Con Spravato convertido en éxito comercial y la psilocibina de Compass Pathways en revisión, el regulador busca cerrar la puerta al comercio ilícito. El trasfondo es un dilema conocido: si el acceso legal no llega a tiempo ni a un precio razonable, muchos pacientes terminan recurriendo al mercado negro. Para el enfoque de reducción de riesgos, la lección es clara: sin acceso seguro y regulado, la demanda encuentra vías peligrosas.
Fuente: Pharmaceutical Technology