David Nutt (Bristol, 1951) es uno de los psiquiatras e investigadores de neurociencia más influyentes —y más incómodos— en la historia reciente de la política de drogas. Catedrático de Neuropsicofarmacología en el Imperial College de Londres, dedicó su carrera a estudiar con rigor científico sustancias que la ley trata como tabú, y pagó un precio público por insistir en que los datos, no el miedo, debían guiar la regulación. Es, además, una de las figuras que hizo posible que la psilocibina volviera a los laboratorios británicos después de cuarenta años de parálisis científica.

Vida y formación

Nutt estudió medicina en Downing College, Cambridge, y se formó en neurología en el Guy’s Hospital de Londres antes de especializarse en psiquiatría en Oxford, donde más tarde ejerció como profesor. Pasó dos años como jefe de la Sección de Ciencia Clínica del Instituto Nacional sobre el Abuso del Alcohol y el Alcoholismo (NIAAA) de Estados Unidos, en Bethesda, una experiencia que marcó su interés de por vida en comparar los daños reales del alcohol con los de las drogas ilegales. En 1988 fundó la Unidad de Psicofarmacología de la Universidad de Bristol y, desde 2008, dirige la Unidad de Neuropsicofarmacología del Imperial College London. Fue editor del Journal of Psychopharmacology durante más de veinte años y presidió sociedades como la European Brain Council y la British Association for Psychopharmacology.

Contribuciones principales a la investigación psicodélica

Entre 1998 y 2009 presidió el Consejo Asesor sobre el Mal Uso de las Drogas (ACMD) del gobierno británico. En octubre de 2009 fue destituido por el ministro del Interior, Alan Johnson, después de publicar un estudio que comparaba el riesgo de montar a caballo —»equasy», una adicción equina que él mismo definió como concepto— con el riesgo de consumir éxtasis, y de citar un estudio de The Lancet que situaba al alcohol por encima de muchas drogas ilegales en daño real. El despido se convirtió en un caso emblemático sobre la independencia de la ciencia frente a la política: dos miembros del consejo dimitieron en protesta y el episodio se debatió en la Cámara de los Comunes.

Lejos de callarse, Nutt fundó el Comité Científico Independiente sobre Drogas (ISCD), hoy la organización DrugScience, para seguir produciendo evidencia sin filtro político. En paralelo, se convirtió en pieza clave del renacimiento de la investigación psicodélica: junto con Robin Carhart-Harris lideró en el Imperial College los primeros estudios de neuroimagen con psilocibina y LSD en voluntarios sanos, y después el primer ensayo clínico que probó psilocibina asistida con terapia para la depresión resistente a tratamiento, publicado en 2016. Esos estudios ayudaron a fundar en 2019 el Centre for Psychedelic Research del Imperial College, el primero de su tipo en el mundo. Su libro «Drugs Without the Hot Air» (2012, revisado en 2020) se convirtió en referencia de divulgación basada en evidencia sobre política de drogas. Más recientemente, como director científico de GABA Labs, desarrolló Alcarelle, una molécula sintética que actúa sobre receptores GABA para imitar los efectos sociales del alcohol sin su toxicidad, comercializada bajo la marca Sentia.

Cita memorable

«Censuramos la investigación durante 50 años: es la peor censura de la investigación en la historia del mundo», dijo Nutt sobre la prohibición del LSD en 1968 y la posterior guerra contra las drogas de Richard Nixon, que paralizó durante décadas el estudio científico de los psicodélicos en todo el planeta.

Legado y relevancia actual

Hoy David Nutt sigue siendo la voz más citada en el Reino Unido para separar el riesgo real de las drogas del pánico mediático, y buena parte de los protocolos de investigación psicodélica actuales —en España, América Latina y el resto de Europa— se apoyan en los métodos de neuroimagen y evaluación de daños que su equipo perfeccionó en Bristol e Imperial College. Su insistencia en tratar el alcohol y las drogas ilegales con la misma vara científica sigue incomodando a gobiernos, pero también sigue marcando la agenda: cada nuevo ensayo clínico con psilocibina para depresión, adicción o dolor del duelo remite, directa o indirectamente, al trabajo pionero que él ayudó a destrabar en Imperial College.

Recursos para saber más

  • Libro: Drugs Without the Hot Air (edición revisada 2020), David Nutt.
  • Paper: Carhart-Harris et al., «Psilocybin with psychological support for treatment-resistant depression», The Lancet Psychiatry (2016).
  • Organización: drugscience.org.uk
  • Entrevista en YouTube: «Professor David Nutt: Psychedelics and the 1960s mind» (London South Bank University).
  • Perfil académico: profiles.imperial.ac.uk/d.nutt

Foto: Karolinska Institutet (Wikimedia Commons, CC BY-SA).