Un equipo internacional de investigadores realizó el mayor análisis de neuroimagen funcional con psicodélicos hasta la fecha, reuniendo datos de más de 500 personas en 11 conjuntos de datos de cinco países. Los resultados, publicados en abril de 2026 en Nature Medicine, revelan que cinco sustancias —psilocibina, LSD, mescalina, DMT y ayahuasca— producen patrones de conectividad cerebral notablemente similares.
Utilizando resonancia magnética funcional (fMRI), los investigadores identificaron una «firma» común: todas las sustancias aumentan la conectividad funcional entre las redes corticales de alto nivel —relacionadas con el pensamiento abstracto y la memoria— y las redes sensoriales y motoras que procesan la percepción visual, táctil y el movimiento.
«Normalmente, la percepción del mundo externo está muy separada de nuestra memoria y nuestro pensamiento abstracto. Los psicodélicos parecen cerrar esa brecha entre cómo pensamos y cómo percibimos», explicó el investigador principal Manesh Girn.
El hallazgo contradice una teoría influyente que describía los psicodélicos como sustancias que «desintegran» las redes cerebrales. El mega-análisis demuestra lo contrario: lo que aumenta es el diálogo entre regiones que normalmente trabajan de forma más aislada. El valor de este análisis a gran escala radica en superar la limitación crónica de los tamaños de muestra pequeños en cada estudio individual.
Traducido desde Nature Medicine