La compañía finlandesa Kasvu Therapeutics anunció una ronda Serie A de 30 millones de euros, liderada por el fondo noruego Hadean Ventures, para avanzar su candidato KTX-0141 hacia ensayos clínicos en depresión mayor. La apuesta de la empresa es replicar el efecto antidepresivo rápido y duradero que han mostrado los psicodélicos clásicos, pero sin activar el receptor responsable de las alucinaciones.
El hallazgo que inspiró a la empresa
La investigación detrás de Kasvu parte de un hallazgo del laboratorio del profesor Eero Castrén, de la Universidad de Helsinki, publicado en Nature Neuroscience en 2023: tanto el LSD como la psilocibina se unen directamente al receptor TrkB, el regulador central de la neuroplasticidad cerebral, independientemente de su acción sobre el receptor de serotonina 5-HT2A que provoca los efectos alucinógenos. Ese descubrimiento abrió la puerta a diseñar moléculas que actúen sobre TrkB sin pasar por el 5-HT2A.
Cómo funciona KTX-0141
A partir de un modelo estructural propio en tres dimensiones del bolsillo de unión transmembrana de TrkB —el mismo que usan el LSD y la psilocibina—, los fundadores de Kasvu diseñaron moléculas pequeñas, estructuralmente distintas de los psicodélicos, que amplifican de forma selectiva la señalización del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF) a través de ese receptor. En estudios preclínicos, KTX-0141 mostró una señalización robusta de TrkB y neuroplasticidad estructural y funcional, sin evidencia de actividad alucinógena en los modelos animales estándar que se usan para detectarla.
Por qué importa el acceso, no solo la eficacia
Los psicodélicos han demostrado beneficios significativos en depresión, pero su uso clínico está limitado por la necesidad de administración supervisada en consultorio y varias horas de monitoreo, dado el efecto alucinógeno. Si una molécula lograra el mismo beneficio de neuroplasticidad sin ese efecto, en teoría podría tomarse en casa, sin supervisión presencial extendida, ampliando el acceso a poblaciones que hoy no pueden costear o coordinar un tratamiento psicodélico supervisado. Kasvu planea iniciar los estudios habilitantes para su solicitud de nuevo fármaco en investigación y arrancar la fase 1/1b en la segunda mitad de 2027, con una evaluación inicial de eficacia que incluirá un grupo de control.
Un enfoque que ya tiene competencia
Kasvu no es la única compañía explorando esta vía: otros laboratorios investigan moléculas derivadas de psicodélicos diseñadas para preservar el beneficio terapéutico sin el componente alucinógeno, como la que Portal Psicodélico cubrió para la apatía asociada al Parkinson. Será necesario esperar a los primeros datos en pacientes, recién previstos para 2027, para saber si la promesa de neuroplasticidad «sin viaje» se sostiene en la clínica. Mientras tanto, la sección de Negocios de Portal Psicodélico sigue de cerca el financiamiento de este tipo de startups, y la guía completa de psicodélicos explica con más detalle cómo actúan el LSD y la psilocibina sobre la neuroplasticidad cerebral.
Fuente: BioSpace