Un nuevo reanálisis del ensayo clínico KARE aporta evidencia sobre cómo la ketamina podría ayudar a tratar el trastorno por consumo de alcohol, más allá de su efecto antidepresivo ya conocido. El estudio, publicado como preprint exploratorio, se concentró en dos síntomas que suelen perpetuar el consumo problemático: la anhedonia (la incapacidad de sentir placer) y el pensamiento negativo repetitivo.

Qué es el ensayo KARE

KARE es un ensayo clínico que incluyó a 96 adultos con trastorno por consumo de alcohol. Los participantes recibieron tres infusiones de ketamina o de solución salina, combinadas con distintos tipos de apoyo psicológico. Para este reanálisis exploratorio, los investigadores agruparon las condiciones de apoyo psicológico y compararon directamente el efecto de la ketamina frente al placebo en los dos síntomas mencionados.

Mejoras a los tres meses, no a los seis

Los resultados mostraron que la ketamina redujo tanto la anhedonia como el pensamiento negativo repetitivo a los tres meses de seguimiento, en comparación con el grupo de solución salina. Sin embargo, esa diferencia no se mantuvo a los seis meses, lo que sugiere que el beneficio podría ser transitorio o requerir refuerzos del tratamiento con el tiempo.

Un efecto mayor según los antecedentes familiares

Uno de los hallazgos más llamativos del reanálisis es que el efecto de la ketamina fue más pronunciado entre los participantes con antecedentes familiares de trastorno por consumo de alcohol. Esto abre la posibilidad de que ciertos subgrupos de pacientes —definidos por su historia familiar— respondan mejor a este tipo de intervención, algo que podría influir en cómo se seleccionan los candidatos a este tratamiento en el futuro.

Qué significa para el tratamiento del alcoholismo

La anhedonia y el pensamiento negativo repetitivo son dos de los mecanismos que la investigación en adicciones señala como motores del consumo continuado: muchas personas beben, en parte, para aliviar un estado de ánimo negativo persistente o para sentir algo de placer que no logran experimentar de otra forma. Si la ketamina efectivamente actúa sobre esos dos mecanismos, podría convertirse en una herramienta complementaria dentro de tratamientos más amplios para el alcoholismo, aunque los propios autores subrayan que se trata de un análisis exploratorio y secundario, no del resultado principal preregistrado del ensayo, por lo que sus conclusiones deberán confirmarse con estudios diseñados específicamente para poner a prueba esta hipótesis.

Quienes quieran profundizar en el tema pueden consultar la guía completa de psicodélicos de Portal Psicodélico, explorar más artículos de la categoría Ciencia, o leer también «La ketamina se perfila como tratamiento dual para depresión y alcoholismo, según datos presentados en ASAM 2026».

Foto de portada: cortesía de Miia Sample (CC BY-SA 2.0), vía Openverse.