Un nuevo ensayo clínico de Fase IIa publicado en la revista Nature Medicine ha demostrado que una única dosis intravenosa de dimetiltriptamina (DMT) —el compuesto psicoactivo principal de la ayahuasca— produce reducciones significativas y duraderas de los síntomas depresivos en pacientes con trastorno depresivo mayor (TDM). El estudio fue liderado por investigadores del Imperial College de Londres junto con la empresa biofarmacéutica Cybin UK (ahora conocida como Helus).
¿Qué es el DMT y por qué despierta tanto interés terapéutico?
El DMT es un psicodélico de origen natural estructuralmente similar tanto a la psilocibina (presente en los hongos «mágicos») como al neurotransmisor serotonina. Es el principal ingrediente activo de la ayahuasca, el brebaje ceremonial amazónico utilizado desde hace siglos en contextos rituales y, más recientemente, estudiado por sus posibles propiedades terapéuticas.
Una característica clave que distingue al DMT de otros psicodélicos como la psilocibina o el LSD es la brevedad de sus efectos: cuando se administra por vía intravenosa, la experiencia psicodélica dura apenas entre 20 y 30 minutos, frente a las 4-6 horas de la psilocibina. Esto lo convierte en un candidato especialmente atractivo desde el punto de vista clínico, ya que podría ofrecer beneficios terapéuticos similares en sesiones mucho más cortas y, por tanto, más accesibles y rentables.
Diseño del ensayo y resultados principales
El estudio incluyó a 34 participantes adultos con depresión moderada a grave y un historial de al menos dos tratamientos previos fallidos, ya fueran farmacológicos o psicoterapéuticos. La mitad recibió una dosis única de 21,5 mg de DMT (fumarato de DMT, denominado SPL026) administrada mediante infusión intravenosa durante diez minutos. La otra mitad recibió un placebo con el mismo método de administración. Todos los participantes recibieron apoyo psicoterapéutico idéntico, que incluyó consultas previas a la dosis, prácticas de visualización y acompañamiento presencial durante la sesión.
Los cambios en la gravedad de los síntomas se midieron utilizando la Escala de Valoración de la Depresión de Montgomery-Åsberg (MADRS). Los resultados mostraron que el grupo tratado con DMT presentó una reducción media en las puntuaciones de depresión de 10,8 puntos mayor que el grupo placebo una semana después de la dosis. A las dos semanas, la diferencia fue de 7,4 puntos. Lo más destacable es que los efectos antidepresivos se mantuvieron hasta tres meses después en la mayoría de los participantes, y hasta seis meses en algunos casos.
No se registraron eventos adversos graves relacionados con el tratamiento, ni cambios preocupantes en pensamientos suicidas. La seguridad y tolerabilidad del procedimiento fueron satisfactorias.
La experiencia subjetiva importa
Un hallazgo relevante del estudio es que la eficacia del DMT pareció estar relacionada con la intensidad de la experiencia psicodélica aguda. Los participantes que describieron experiencias más intensas durante la sesión mostraron mejores resultados clínicos, un patrón que también se ha observado con otros psicodélicos y que sugiere que la experiencia subjetiva en sí misma puede ser parte del mecanismo terapéutico.
¿Una dosis o dos?
En una fase posterior del ensayo, el grupo placebo también recibió una dosis de DMT. Los análisis secundarios no encontraron diferencias clínicas significativas entre quienes recibieron una dosis y quienes recibieron dos, lo que sugiere que una sola sesión podría ser suficiente para obtener beneficios duraderos.
Perspectivas y limitaciones
El Dr. David Erritzoe, del Departamento de Ciencias del Cerebro del Imperial College y responsable del ensayo, destacó que «hemos demostrado que una experiencia de DMT de apenas 25 minutos de duración es segura, eficaz y duradera, con efectos comparables a otros tratamientos psicodélicos prometedores que requieren sesiones mucho más largas». También señaló que es probable que el DMT resulte más rentable que los psicodélicos de acción más prolongada, precisamente por la brevedad de las sesiones.
No obstante, los investigadores reconocen las limitaciones del estudio: la muestra fue pequeña (34 participantes), el grupo careció de diversidad étnica y se excluyó a personas con historial de intentos de suicidio graves. Se necesitan ensayos más largos y con mayor número de participantes para evaluar con mayor rigor la eficacia, seguridad y rentabilidad de la terapia con DMT en comparación con los tratamientos estándar actuales.
Un candidato terapéutico con ventajas únicas
Los resultados de este estudio, aunque preliminares, añaden al DMT a la creciente lista de compuestos psicodélicos con potencial terapéutico real para la depresión. Su brevedad de acción lo diferencia de la psilocibina y el LSD, y podría facilitar su integración en contextos clínicos convencionales. La investigación sobre la ayahuasca y sus componentes activos sigue avanzando rápidamente, y el DMT podría ser el próximo en entrar en la carrera hacia la aprobación regulatoria.
Fuente: Imperial College London – Ayahuasca compound has significant and lasting effect on depression