La Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) volvió a proponer que cinco triptaminas usadas casi exclusivamente en investigación pasen a la Lista I, el nivel de control más estricto de la ley federal. La propuesta, publicada el 23 de septiembre de 2026, reabre una discusión que ya se había dado en 2022 y que entonces terminó archivada tras las objeciones de científicos y organizaciones de defensa.
Qué compuestos entrarían en la Lista I
Los cinco compuestos señalados son 4-OH-DiPT, 5-MeO-AMT, 5-MeO-MiPT, 5-MeO-DET y DiPT, junto con sus sales e isómeros. Ninguno de ellos tiene un mercado de consumo masivo: se usan sobre todo en laboratorios que estudian la familia de las triptaminas psicodélicas. La propuesta no afecta a la psilocibina, el LSD, la MDMA, la ketamina ni al 5-MeO-DMT, pese a que el nombre de este último se parece al de dos de los compuestos en discusión. Incluirlos en la Lista I implicaría que cualquier fabricación, distribución, importación, exportación o investigación con ellos exigiría un registro especial ante la DEA, además de las sanciones penales más severas previstas por la ley de sustancias controladas.
Un intento que ya fracasó una vez
No es la primera vez que la DEA lo intenta: en enero de 2022 propuso lo mismo y terminó retirando la iniciativa después de que investigadores y abogados especializados en política de drogas advirtieran que la medida frenaría estudios en curso sin una justificación de seguridad pública clara. La revisión actual nace de un pedido que la propia DEA le hizo al Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) en noviembre de 2023.
Las voces en contra
La organización MAPS (Asociación Multidisciplinaria para Estudios Psicodélicos) se opone públicamente a la propuesta. Argumenta que la Lista I cierra la puerta a la investigación científica y convierte la posesión personal en delito, y que las pruebas presentadas por la DEA no alcanzan para justificar ese nivel de control. Como organización con intereses directos en el campo, su postura debe leerse como la de una parte interesada, aunque coincide con el argumento que prevaleció en 2022.
El contexto no es menor
La propuesta llega en un momento en que otras agencias federales avanzan en sentido contrario: ese mismo mes, la agencia de investigación biomédica ARPA-H anunció financiamiento para ensayos tempranos con ibogaína, y la FDA realizó una audiencia pública sobre cómo deberían llegar los psicodélicos aprobados a los pacientes. El plazo para presentar comentarios o solicitar una audiencia sobre la propuesta de la DEA vence el 23 de octubre de 2026 a las 23:59, hora del Este de EE. UU., en el expediente DEA1715 de regulations.gov.
Para entender cómo se entrelazan estas discusiones regulatorias con el resto del panorama psicodélico, puede consultarse la guía completa de psicodélicos de Portal Psicodélico, además de la sección de Legislación del sitio.
Fuente: Healing Maps