El Departamento de Asuntos de Veteranos de Estados Unidos (VA) puso en marcha su primer ensayo clínico propio de terapia asistida con MDMA, un paso que hasta hace poco parecía impensable dentro de la institución sanitaria pública más grande del país. El estudio, registrado como NCT07118839 bajo el título “Ensayo controlado y aleatorizado de terapia asistida con MDMA para el TEPT y el trastorno por consumo de alcohol en veteranos de EE.UU.”, comenzó a reclutar participantes en mayo de 2026.
Un doble diagnóstico que la medicina convencional atiende mal
La investigación apunta a un perfil de paciente especialmente difícil de tratar: veteranos que padecen a la vez un trastorno de estrés postraumático (TEPT) grave y un trastorno por consumo de alcohol. Ambas condiciones suelen alimentarse mutuamente y responden peor a los tratamientos habituales cuando aparecen combinadas. El menú terapéutico actual del VA rara vez logra abordar las dos al mismo tiempo, y esa brecha es justamente lo que el ensayo busca cubrir.
Está previsto que participen alrededor de 80 veteranos. El estudio lo dirige la doctora Erica M. Eaton desde el Centro Médico del VA en Providence (Rhode Island), con un segundo emplazamiento en el Sistema de Salud del VA de Connecticut, en West Haven.
Un diseño pensado para convencer a la FDA
El ensayo es aleatorizado y controlado con placebo: los participantes reciben, al azar, o bien la terapia asistida con MDMA, o bien una sesión de terapia estructurada idéntica con un placebo activo. Ese diseño de doble ciego no es un detalle menor. Es exactamente la clase de rigor metodológico que la FDA reclamó cuando, en agosto de 2024, rechazó la solicitud de aprobación de la terapia con MDMA para el TEPT presentada por Lykos Therapeutics, alegando problemas de “desenmascaramiento funcional”, es decir, que pacientes y terapeutas adivinaban con facilidad quién había recibido la sustancia real.
Parte de una apuesta federal más amplia
Este no es un experimento aislado. El VA participa en una veintena de ensayos activos que exploran terapias asistidas con psicodélicos para distintas condiciones de salud mental, un conjunto de estudios respaldado por unos 23 millones de dólares en financiación externa. La institución, que durante años mantuvo una postura cautelosa, se ha convertido en uno de los actores más activos del renacimiento de la investigación psicodélica en Estados Unidos, en sintonía con el creciente interés político y clínico por ofrecer alternativas a los veteranos con trauma de combate.
Que sea el propio VA quien conduzca el estudio —y no una empresa privada— tiene un valor simbólico y práctico: si los resultados son sólidos, allanarían el camino para integrar estas terapias directamente en la red de atención pública a los veteranos.
Fuente: VA News / Marijuana Moment